Alivio fiscal y financiamiento: los ejes del anuncio de Caputo

NewsITe
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció en la apertura de la Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA) un paquete de medidas de alivio impositivo y financiero destinado, principalmente, a pequeñas y medianas empresas. El objetivo oficial es descomprimir la situación de caja del sector productivo y, al mismo tiempo, evitar una devaluación como herramienta para ganar competitividad.
Desde el escenario del encuentro empresario en Buenos Aires, Caputo confirmó la suspensión de embargos de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) –mencionada como ARCA en la presentación– hasta mayo de 2027, con la intención de darle aire a las firmas para ordenar sus cuentas. Además, anunció la ampliación del plan de 18 cuotas para regularizar deudas fiscales, que ahora incluirá obligaciones vencidas hasta el 31 de octubre.
Otra de las decisiones destacadas es que las pymes podrán utilizar el 100% del saldo a favor por exportaciones o por IVA de exportación para cancelar deudas aduaneras. Según el ministro, este esquema también se aplicará, aunque en una proporción menor, a grandes empresas, con la mira puesta en avanzar hacia una «cuenta corriente única aduanera» entre compañías y el organismo recaudador.
Créditos para autos y rechazo a la devaluación
En el plano financiero, Caputo anunció una línea especial del Banco Nación destinada a la compra de automóviles cero kilómetro. Se trata de créditos a 3 y 5 años de plazo, con una tasa fija en torno al 20% anual. El funcionario remarcó que no se trata de un «plan platita», sino de un mecanismo para abaratar el costo del financiamiento en un rubro en el que la demanda viene golpeada.
En paralelo, el titular del Palacio de Hacienda volvió a rechazar los planteos que recomiendan una devaluación del tipo de cambio para mejorar la competitividad. Afirmó que el camino elegido por el Gobierno es «bajar el costo argentino como se debe, no con devaluaciones», y cuestionó a quienes insisten con esa receta, a los que acusó de tener una «miopía preocupante».
Caputo vinculó parte del estancamiento actual a la «incertidumbre política» que, según dijo, lleva a los bancos a frenar la oferta de crédito por temor a un salto en las tasas de interés tras las elecciones de 2027. También reveló que el Gobierno dialoga con grandes compañías para que adelanten la conformación de facturas de sus pymes proveedoras, con el objetivo de mejorarles el acceso al financiamiento.
Impuesto a los sellos y hoja de ruta económica
Otro de los anuncios fue la propuesta que el Ejecutivo elevará a las provincias para eliminar el impuesto a los sellos en aquellas jurisdicciones adheridas al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y al Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas (REOR). A modo de compensación, el Estado nacional se comprometería a girarles el 50% de la recaudación que resignen por ese concepto.
El ministro presentó, además, una hoja de ruta económica para los próximos meses, basada en tres grandes ejes que, según afirmó, permitirán recuperar competitividad sin recurrir a un salto cambiario.
- Consolidar la estabilidad y la previsibilidad macroeconómica.
- Reducir el «costo argentino» a través de tasas de interés más bajas y mayor inversión en infraestructura clave.
- Extender el RIGI a todos los sectores de la economía cuando la situación fiscal lo permita.
«Vamos a bajar el costo argentino como se debe, no con devaluaciones. Hay dólares suficientes para soportar cualquier tipo de dolarización», sostuvo Caputo ante industriales y empresarios.
Con estos anuncios, el Gobierno busca enviar una señal de certidumbre al entramado productivo, especialmente a las pymes, en un contexto marcado por la escasez de crédito, la presión impositiva y la cautela inversora. El impacto real de las medidas dependerá, en buena medida, de la adhesión de las provincias a la eliminación del impuesto a los sellos y de la velocidad con que se implementen los cambios en el frente tributario y financiero.

