Los interesados podrán inscribirse hasta el 30 de noviembre. Para ingresar deberán superar un exigente proceso de selección que incluye exámenes de conocimientos, pruebas psicológicas y controles de contrainteligencia.

El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo sistema de incorporación de personal a los servicios de inteligencia. A partir de este martes 3 de noviembre, los ciudadanos argentinos interesados en trabajar para la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) podrán postularse a un concurso público que permitirá seleccionar a los futuros agentes del organismo durante 2027.
La convocatoria permanecerá abierta hasta el 30 de noviembre y representa el primer paso para acceder a una formación especializada en la Escuela Nacional de Inteligencia. Sin embargo, completar la inscripción no garantiza el ingreso: los aspirantes deberán atravesar distintas instancias eliminatorias y competir por un número limitado de vacantes.
El procedimiento quedó establecido mediante la Resolución 941/2026, publicada en el Boletín Oficial con la firma del titular de la SIDE, Cristian Auguadra. La normativa acompaña la implementación del nuevo estatuto del personal de inteligencia, que comenzará a regir el 1° de enero de 2027.
Un proceso de selección con exigentes controles
La búsqueda está dirigida a argentinos nativos, naturalizados o por opción que acrediten la formación requerida para los puestos disponibles y cumplan las condiciones del organismo.
A diferencia de otras convocatorias laborales del sector público, el ingreso a la SIDE contempla una evaluación integral de las capacidades profesionales, las condiciones personales y la confiabilidad de cada postulante.
El primer filtro será una prueba escrita de conocimientos generales. Quienes la superen deberán someterse a controles físicos, psicológicos y psicotécnicos, además de una evaluación de contrainteligencia destinada a determinar su aptitud para desempeñar funciones vinculadas con información sensible.
La selección continuará con un examen técnico relacionado con el perfil profesional requerido. La última etapa consistirá en una entrevista ante un tribunal integrado por tres funcionarios del organismo, que analizarán la capacidad de razonamiento, el criterio propio, el trabajo en equipo y la conducta ética de cada candidato.
Para avanzar será necesario obtener al menos siete puntos sobre diez en cada examen calificable y superar las evaluaciones de aptitud. Los resultados permitirán establecer un orden de mérito que determinará quiénes podrán acceder a la capacitación.
Cómo será la formación de los futuros agentes
Los aspirantes seleccionados ingresarán al Curso Básico de Ingreso de la Escuela Nacional de Inteligencia, donde recibirán preparación específica para desempeñarse en el organismo.
Durante ese período tendrán dedicación exclusiva y percibirán un estipendio mensual. No obstante, la asignación tendrá carácter no remunerativo y no implicará una relación laboral con el Estado.
La formación estará sujeta a estrictas reglas de asistencia, disciplina y confidencialidad. El reglamento establece que acumular más de cinco inasistencias injustificadas provocará la separación del curso, mientras que las infracciones a las normas de seguridad podrán derivar en sanciones.
También se exigirá la firma de un compromiso de confidencialidad para proteger la información a la que accedan los participantes durante su preparación.
Aprobar el curso tampoco asegura un puesto
Uno de los puntos centrales del nuevo sistema es que superar las evaluaciones y completar la capacitación no significa obtener automáticamente un cargo dentro de la SIDE.
La incorporación dependerá de las vacantes disponibles y de las necesidades operativas del organismo. Quienes sean seleccionados podrán ingresar inicialmente como personal de planta condicional.
En tanto, aquellos que desaprueben el curso tendrán la posibilidad de presentarse nuevamente en futuras convocatorias. Sin embargo, una segunda desaprobación los dejará inhabilitados para volver a postularse.
Con este mecanismo, el Gobierno busca establecer un sistema periódico de selección y formación de nuevos integrantes de los servicios de inteligencia, con convocatorias abiertas a la ciudadanía y evaluaciones específicas para determinar quiénes están en condiciones de desarrollar tareas dentro del organismo.

