Entre los damnificados figuran exjugadores de Boca, San Lorenzo y Estudiantes. Habían invertido en viviendas de Estados Unidos con la promesa de obtener importantes ganancias por alquileres.

Un grupo de futbolistas y exjugadores argentinos denunció haber sido víctima de una presunta estafa inmobiliaria relacionada con la compra de propiedades en Estados Unidos. Según la presentación judicial, los deportistas aportaron un total de 2.125.000 dólares para adquirir viviendas en Baltimore, Maryland, pero comenzaron a detectar irregularidades en las operaciones.
El negocio prometía una rentabilidad anual de entre el 10% y el 11%. Sin embargo, algunas propiedades nunca habrían sido transferidas correctamente, otras presentaban deudas y varias no estaban en condiciones de ser alquiladas.
El reclamo total asciende a 2.679.000 dólares, ya que también incluye a otros inversores particulares.
Quiénes son los futbolistas que denunciaron la estafa
Entre los denunciantes aparece Leonardo Jara, exjugador de Boca Juniors y Estudiantes de La Plata, quien habría invertido 520.000 dólares en tres propiedades.
También figura Ezequiel Cerutti, delantero de San Lorenzo, con un aporte de 320.000 dólares para la adquisición de dos viviendas.
La lista incluye a Lucas Rodríguez, actualmente en Liga de Quito, quien desembolsó 180.000 dólares; Juan Brunetta, futbolista de Tigres de México, con una inversión de 105.000 dólares; y Gonzalo Maroni, con pasado en Boca y San Lorenzo, quien aportó 170.000 dólares.
Otro de los denunciantes es Facundo Fraga, exfutbolista y representante de jugadores, quien habría realizado la inversión más elevada: 720.000 dólares para comprar tres casas.






Cómo funcionaba el negocio inmobiliario
La propuesta consistía en un sistema de inversión denominado “llave en mano”. Los interesados entregaban el dinero y los responsables del emprendimiento se encargaban de comprar las viviendas, remodelarlas, conseguir inquilinos y administrar los alquileres.
Según los denunciantes, las operaciones se promocionaban mediante reuniones en hoteles de Buenos Aires y La Plata. Incluso se organizaban viajes a Estados Unidos para conocer las propiedades.
Con el tiempo, los inversores comenzaron a advertir que algunas viviendas acumulaban deudas por impuestos y servicios, mientras que otras no estaban registradas a nombre de las sociedades correspondientes.
La investigación quedó a cargo de la UFIJ N° 3 de La Plata, encabezada por el fiscal Gonzalo Petit Bosnic. La Justicia deberá determinar el destino del dinero y las eventuales responsabilidades de los empresarios denunciados.


