Economía refuerza subsidios para sostener la tarifa de colectivos

NewsITe
El Gobierno nacional resolvió incrementar los subsidios que destina a las empresas de colectivos que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con el objetivo de mantener congelado el boleto en las líneas de jurisdicción nacional. La medida llega luego de una serie de reclamos del sector empresario por el aumento de costos y la sostenibilidad del servicio, en un contexto donde el valor del pasaje se disparó más de 1.300% desde diciembre de 2023.
Tras una negociación con las cámaras que nuclean a las firmas del transporte automotor de pasajeros, el Ministerio de Economía actualizó el esquema de compensaciones. Entre octubre y enero, el Estado destinará más de $101.000 millones mensuales para subsidiar al sistema, además de reconocer unos $38.800 millones en concepto de retroactivos correspondientes al período junio-septiembre.
La decisión oficial busca evitar que la presión financiera sobre las empresas se traduzca en nuevos aumentos para los usuarios o en un deterioro del servicio. En las últimas semanas, algunas líneas habían reducido frecuencias nocturnas como forma de manifestar su descontento por la falta de recursos para cubrir costos operativos, en especial combustible, salarios y mantenimiento de unidades.
Costo real del boleto y brecha con las estimaciones privadas
Desde la cartera económica recordaron que el boleto mínimo de transporte público pasó de $52,96 a $742,81 desde diciembre de 2023, lo que implica un incremento acumulado del 1.303%. Sin embargo, ese valor sigue muy por debajo de lo que, según el propio Gobierno, costaría el pasaje si no existieran subsidios estatales.
Con la actualización de las compensaciones, la administración de Javier Milei calculó que el costo real promedio del viaje habría sido de $1.657 por pasajero en septiembre, subiría a $1.901,08 en octubre y treparía hasta los $2.221,53 hacia enero de 2027. Frente a ese esquema, el boleto mínimo vigente de $742,81 implica que en octubre el Estado cubre alrededor de $1.158 por pasaje, es decir el 60,9% del costo total. De no mediar cambios, en enero el subsidio por viaje ascendería a $1.478,72, elevando la cobertura estatal al 66,56% del valor estimado.
No obstante, los cálculos oficiales están por debajo de los números que manejan tanto el sector empresario como algunos centros de estudios. La Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) sostiene que el costo real del boleto, incluyendo el IVA, se ubica actualmente en $2.588,53. En la misma línea, el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA estima que, sin subsidios, la tarifa alcanzaba los $2.134 a septiembre de 2026 y trepa a $2.358 al considerar el impuesto al valor agregado.
Impacto sobre los usuarios y desafíos hacia adelante
- Mantenimiento del congelamiento del boleto mínimo en el AMBA, al menos en el corto plazo.
- Mayor carga fiscal para sostener el sistema frente a costos crecientes.
- Diferencias entre las estimaciones oficiales y privadas sobre el costo real del servicio.
- Riesgo de nuevos ajustes tarifarios si no se corrige la brecha entre subsidios y costos.
“Trabajamos para mejorar las condiciones económicas de prestación del servicio sin que cada incremento de costos deba traducirse necesariamente en una nueva suba de tarifas”, señalan en el Ministerio de Economía.
La discusión por los subsidios al transporte en el AMBA se da en paralelo al debate por el reparto de fondos al interior del país y por el impacto fiscal de estas políticas en medio del programa de ajuste. Mientras el Gobierno apuesta a contener el boleto para evitar un nuevo golpe al bolsillo de los pasajeros, las empresas reclaman que el ritmo de actualización quede más cerca de la inflación y de la devaluación. El resultado de esa tensión definirá no solo el valor futuro del pasaje, sino también la calidad y la frecuencia del servicio en una de las áreas con mayor demanda de transporte público del país.

