La compañía surcoreana anticipó que la escasez de componentes se agravará durante 2027 y podría extenderse hasta 2028. El crecimiento de la inteligencia artificial está absorbiendo buena parte de la producción mundial y presiona sobre los precios de los dispositivos electrónicos.

La industria tecnológica mundial enfrenta una creciente escasez de memorias RAM, componentes fundamentales para el funcionamiento de computadoras, celulares y otros dispositivos electrónicos. Samsung, uno de los principales fabricantes del sector, advirtió que la situación podría agravarse durante 2027 y que las dificultades de abastecimiento se extenderían hasta 2028.
La advertencia se conoció durante la presentación de los resultados financieros del tercer trimestre de 2026. Aunque la compañía surcoreana registró un fuerte crecimiento en su negocio de semiconductores, reconoció que la demanda mundial de memorias continúa superando la capacidad de producción.
El principal responsable de este desequilibrio es el avance de la inteligencia artificial (IA). Las grandes empresas tecnológicas están construyendo centros de datos que requieren enormes cantidades de memoria para procesar información, lo que obliga a los fabricantes a destinar una parte cada vez mayor de su producción a estos sistemas.
Esta situación reduce la disponibilidad de componentes para productos de consumo masivo y genera una presión adicional sobre sus precios.
Por qué faltan memorias RAM en el mundo
La memoria RAM permite que los dispositivos almacenen temporalmente la información necesaria para ejecutar programas y aplicaciones. Es uno de los componentes esenciales para el rendimiento de computadoras, teléfonos celulares y equipos electrónicos.
Sin embargo, su fabricación atraviesa una transformación impulsada por las necesidades de la inteligencia artificial.
Empresas como Samsung, SK Hynix y Micron están destinando una proporción creciente de su capacidad industrial a producir memorias de alto ancho de banda, conocidas como HBM, utilizadas principalmente en servidores y sistemas avanzados de procesamiento.
Estos componentes ofrecen una mayor rentabilidad y tienen una demanda creciente por parte de las grandes compañías tecnológicas. Como consecuencia, la producción de memorias convencionales encuentra mayores limitaciones.
Samsung explicó que esta reconversión industrial representa una restricción física para aumentar la oferta de RAM tradicional, incluso cuando se realizan nuevas inversiones.
Advierten que lo peor podría llegar en 2027
Las perspectivas de la compañía indican que el problema todavía está lejos de solucionarse.
Samsung anticipó que durante 2027 las inversiones mundiales en infraestructura de inteligencia artificial alcanzarán niveles históricos, lo que incrementará todavía más la demanda de componentes.
En ese contexto, la empresa considera probable que la escasez de memorias sea más pronunciada que durante 2026.
El problema es que ampliar la capacidad de fabricación de semiconductores requiere inversiones millonarias, nuevas instalaciones industriales y plazos prolongados de construcción y puesta en funcionamiento.
Por ese motivo, aunque los fabricantes aumenten sus inversiones, la disponibilidad de componentes no necesariamente crecerá al mismo ritmo que la demanda.
La compañía estima que las restricciones podrían mantenerse durante 2028.
Cómo puede afectar los precios de celulares y computadoras
Las consecuencias de esta crisis no se limitan a los fabricantes de componentes. El encarecimiento de las memorias también repercute sobre las empresas que producen computadoras, celulares, consolas de videojuegos y otros dispositivos.
Cuando aumenta el costo de fabricación, las compañías deben decidir si absorben esos incrementos, reducen sus márgenes de ganancia o trasladan parte del impacto al precio final de sus productos.
De hecho, durante 2026 distintos fabricantes comenzaron a aplicar aumentos en equipos electrónicos ante el encarecimiento de sus componentes.
Para los consumidores argentinos, esta situación representa un factor adicional de presión sobre los precios de los productos tecnológicos importados. Sin embargo, el impacto local dependerá también de la evolución del dólar, los impuestos, los costos de importación y las condiciones comerciales.
La escasez podría afectar especialmente a quienes necesiten comprar una computadora nueva, ampliar la memoria de sus equipos o renovar sus teléfonos celulares.
Un problema que podría prolongarse durante años
La crisis refleja una transformación estructural en la industria tecnológica. El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial está modificando las prioridades de producción de las principales empresas de semiconductores.
Mientras los fabricantes obtienen mayores ingresos gracias a la demanda de componentes avanzados, los consumidores enfrentan el riesgo de pagar más por los dispositivos electrónicos tradicionales.
Las previsiones de Samsung indican que el mercado seguirá bajo presión durante los próximos dos años, sin una solución inmediata para recuperar el equilibrio entre la oferta y la demanda de memorias.
De mantenerse esta tendencia, la expansión de la inteligencia artificial no solo continuará transformando el funcionamiento de la tecnología, sino también el costo de acceder a ella.

