Este producto económico permite reducir olores, quitar suciedad superficial y limpiar distintos elementos de la casa. Los especialistas explican cómo utilizarlo correctamente y en qué materiales conviene evitarlo.

El bicarbonato de sodio es uno de los productos que pueden utilizarse para limpiar distintos sectores del hogar. Sus propiedades permiten reducir malos olores, remover suciedad superficial y facilitar algunas tareas domésticas. Sin embargo, los especialistas advierten que no reemplaza a los desinfectantes y que su aplicación requiere cuidados para evitar daños en determinadas superficies.
De acuerdo con una guía de Good Housekeeping, elaborada con aportes de profesionales de su Instituto de Cuidado del Hogar y Limpieza, su utilidad se relaciona con tres características: su alcalinidad moderada, su capacidad de producir una abrasión suave y su acción para neutralizar olores.
Estas propiedades permiten emplearlo en colchones, alfombras, electrodomésticos y distintas superficies de la cocina y el baño. No obstante, antes de limpiar con bicarbonato, resulta importante verificar las recomendaciones del fabricante y evitar frotar con demasiada fuerza los materiales delicados.
Cómo utilizar bicarbonato en colchones, alfombras y electrodomésticos
1. Eliminar olores del colchón. Para reducir los olores acumulados, los especialistas recomiendan distribuir una capa fina de bicarbonato sobre la superficie, cepillar suavemente y dejar actuar entre 15 y 30 minutos. Después, se debe retirar el producto con una aspiradora. Este procedimiento no elimina manchas ni soluciona problemas de humedad.
2. Reducir olores de las alfombras. El bicarbonato también puede utilizarse para tratar olores provenientes de mascotas, tabaco o comida. El organismo estadounidense Metro recomienda esparcir el producto sobre la alfombra, dejarlo actuar durante una hora o, si es posible, toda la noche. Finalmente, hay que aspirar cuidadosamente para retirar los residuos.
3. Limpiar una pava eléctrica. Para depósitos leves, los especialistas proponen colocar una o dos cucharaditas de bicarbonato y llenar al menos la mitad del recipiente con agua. Si el fabricante permite este procedimiento, se debe hervir la mezcla, dejarla reposar unos 20 minutos y enjuagar por completo. Las partes eléctricas no deben sumergirse en agua.
Aplicaciones del bicarbonato en el baño y la cocina
4. Limpiar las boquillas de la ducha. Una pasta preparada con bicarbonato y agua puede ayudar a retirar depósitos superficiales. Se aplica con una esponja, se frota suavemente y se enjuaga con agua caliente. Si persisten las acumulaciones minerales, puede ser necesario otro tratamiento compatible con el material.
5. Quitar manchas leves de los vasos. Cuando el vidrio presenta marcas producidas por depósitos de agua, se puede aplicar una pequeña cantidad de bicarbonato con la yema del dedo o preparar una pasta con unas gotas de agua. Luego, se enjuaga y seca con un paño de microfibra. Es importante evitar la presión excesiva para no rayar la superficie.
6. Limpiar una freidora de aire. Antes de comenzar, el electrodoméstico debe estar frío y desconectado. Los especialistas aconsejan utilizar una mezcla de bicarbonato y agua sobre los restos adheridos, frotar con un paño suave y retirar los residuos. El procedimiento debe evitarse cuando el manual del equipo desaconseja los productos abrasivos.
7. Retirar suciedad de las rejillas del horno. El bicarbonato puede facilitar la limpieza de grasa y residuos superficiales. Para utilizarlo, hay que espolvorear una pequeña cantidad, frotar con una esponja y enjuagar. El horno debe permanecer apagado y frío. Los restos quemados más resistentes pueden requerir otros métodos de limpieza.
Dónde utilizarlo con precaución y qué superficies evitar
8. Limpiar las juntas de los azulejos. Good Housekeeping propone combinar bicarbonato con peróxido de hidrógeno, conocido como agua oxigenada, hasta formar una pasta. La mezcla se aplica sobre las juntas, se deja actuar unos minutos, se frota y se enjuaga. Antes de extender el tratamiento, conviene realizar una prueba en un sector poco visible y evitar mezclarlo con otros productos de limpieza.
9. Retirar marcas leves de óxido. En algunas superficies de acero inoxidable, un paño húmedo con una pequeña cantidad de bicarbonato puede ayudar a eliminar marcas superficiales. Es necesario frotar con suavidad, enjuagar y comprobar previamente que el acabado resista el procedimiento.
10. Limpiar fregaderos y superficies resistentes. El producto también sirve para retirar suciedad leve en piletas de cocina, ollas y otros materiales compatibles. Se coloca una cantidad pequeña sobre una esponja húmeda, se frota moderadamente y se enjuaga antes de secar.
Aunque el bicarbonato de sodio ofrece distintas aplicaciones domésticas, los especialistas desaconsejan utilizarlo sobre espejos, pantallas, muebles y pisos de madera, además de otras superficies que puedan sufrir rayaduras.
También destacan que limpiar con bicarbonato no equivale a desinfectar. Cuando el objetivo es eliminar microorganismos, corresponde utilizar un producto desinfectante registrado y adecuado para la superficie.

