Las acciones y los bonos nacionales registraron fuertes caídas tras la reelección de Lula da Silva. El riesgo país llegó a 777 puntos y crece la incertidumbre sobre el respaldo financiero de Washington.

Los mercados financieros argentinos atraviesan un escenario de creciente incertidumbre, marcado por el impacto de las elecciones presidenciales en Brasil y la expectativa por los comicios legislativos de Estados Unidos, previstos para el martes 3 de noviembre.
La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva provocó una fuerte reacción en los mercados regionales. En Argentina, los 14 ADR que cotizan en Wall Street cerraron en baja, mientras que el índice Merval retrocedió un 4,4% en dólares durante la primera jornada posterior a los comicios.
Los bonos soberanos también sufrieron las consecuencias, con una caída del 2,5%. A su vez, el riesgo país escaló hasta los 777 puntos básicos, reflejando la mayor desconfianza de los inversores.
La caída del real preocupa a la economía argentina
Uno de los principales efectos de la elección brasileña fue la depreciación del real, que perdió entre un 8,1% y un 8,8% frente al dólar.
Esta situación afecta la competitividad de la producción argentina, ya que los productos nacionales se encarecen frente a los brasileños. El impacto preocupa especialmente a la industria automotriz y a otros sectores manufactureros que dependen del comercio bilateral.
Además, la depreciación de la moneda brasileña podría impulsar los viajes de argentinos al país vecino durante el verano, al resultar más económicos.
Estados Unidos, la próxima prueba para los mercados
La atención de los inversores se concentra ahora en las elecciones legislativas estadounidenses. Un eventual avance del Partido Demócrata podría generar dudas sobre la continuidad del respaldo financiero de Washington al Gobierno de Javier Milei.
Las consultoras económicas advierten que Argentina enfrenta este escenario con dificultades propias, entre ellas un elevado riesgo país, reservas limitadas y una actividad económica debilitada.
En ese contexto, el resultado electoral estadounidense será una nueva prueba para los activos argentinos y podría definir el comportamiento de los mercados durante las próximas semanas.

