El oficialismo acelera, pero el Senado sigue frenando la reforma

NewsITe
A menos de un mes del cierre del período de sesiones ordinarias, el Gobierno nacional enfrenta un serio obstáculo en el Senado: no logra reunir los votos necesarios para aprobar el proyecto que elimina las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de cara a las elecciones de 2027.
La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y necesita llegar a los 37 votos para avanzar con la iniciativa. Ese objetivo implica asegurarse al menos 16 adhesiones de otros bloques, una meta que, por ahora, sigue lejos de concretarse pese a las negociaciones que se multiplican en los despachos del Congreso.
Al problema del poroteo se suma el factor tiempo. La Cámara Nacional Electoral ya advirtió sobre la necesidad de aprobar con suficiente anticipación cualquier cambio en las reglas del juego, para evitar interferencias en la organización de los comicios de 2027. En ese contexto, cada semana que pasa reduce el margen de maniobra del oficialismo.
La negociación fina: votos cruzados con obras y demandas provinciales
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, quedó al frente de las conversaciones políticas con gobernadores y senadores dialoguistas. El objetivo es traducir acuerdos territoriales y reclamos provinciales en apoyos concretos dentro del recinto. Detrás de cada voto aparecen pedidos vinculados a obras públicas, recursos presupuestarios, regulaciones sectoriales y condiciones para competir en 2027.
La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, decidió correrse de la primera línea de negociación, bajo el argumento de que las conversaciones están atravesadas por armados electorales en cada distrito. De este modo, Santilli asume una tarea que desborda lo parlamentario y se mete de lleno en el mapa de poder federal.
La UCR, dividida y clave para el futuro del proyecto
El radicalismo aparece como el primer muro para el oficialismo. Con un bloque de diez senadores, la UCR está partida entre quienes avalan suspender las PASO y quienes quieren sostenerlas. Gobernadores como Gustavo Valdés (Corrientes), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Leandro Zdero (Chaco) se mostraron proclives a la reforma, lo que podría traducirse en votos de legisladores como Eduardo Vischi, Mercedes Valenzuela, Eduardo Galaretto y Silvina Schneider, entre otros.
También se menciona como posible apoyo al correntino Carlos “Camau” Espínola, aliado de Valdés. Distinta es la situación en Mendoza, donde Alfredo Cornejo aún no definió su postura y ató su decisión a la discusión sobre el peso que tendrá Luis Petri en la próxima disputa provincial. Los senadores Rodolfo Suárez y Mariana Juri son, en ese esquema, piezas clave. En la vereda opuesta, dirigentes como Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama rechazan la eliminación de las primarias, lo que evidencia que el Gobierno no puede contar con un respaldo en bloque del radicalismo.
El PRO marca distancia y condiciona la alianza parlamentaria
Otro foco de tensión se da dentro del PRO. Los tres senadores del espacio —Martín Goerling Lara, Andrea Marcela Cristina y María Victoria Huala— mantienen reparos frente a la eliminación de las PASO y se inclinan por sostener el esquema actual de selección de candidatos. Para la Casa Rosada, esa postura implica un freno adicional dentro de un sector que, en otros proyectos, acompañó buena parte de la agenda libertaria.
Los gobernadores como árbitros del tablero electoral
Más allá de la UCR y el PRO, el oficialismo se apoya en una red de gobernadores de distinto signo que podrían aportar votos decisivos. Entre quienes manifestaron predisposición a acompañar la suspensión de las primarias aparecen Raúl Jalil (Catamarca), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz), Martín Llaryora (Córdoba) e Ignacio Torres (Chubut. A través de sus senadores —como Julieta Corroza, Guillermo Andrada, Natalia Gadano, José Carambia, Alejandra Vigo y Edith Terenzi— podrían acercar al Gobierno a la ansiada mayoría.
Sin embargo, esa adhesión está atada a exigencias concretas. Gobernadores como Gustavo Sáenz (Salta) condicionan el apoyo al tratamiento del Presupuesto 2027 y a la licitación vinculada a la privatización de Belgrano Cargas, con foco en obras ferroviarias clave. Hugo Passalacqua (Misiones), en tanto, presiona por definiciones en torno a la desregulación de la yerba mate y el financiamiento de rutas nacionales estratégicas para su provincia.
Resistencias firmes y un calendario que aprieta
- El tucumano Osvaldo Jaldo rechaza la suspensión de las PASO, lo que aleja del oficialismo los votos de Beatriz Ávila y Sandra Mendoza.
- Gobernadores como Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Carlos Sadir (Jujuy) no cuentan con senadores propios, por lo que su eventual respaldo no se traduce automáticamente en votos.
En la Casa Rosada admiten que la eliminación de las PASO se convirtió en una pulseada que combina reforma electoral, poder territorial y proyección hacia 2027.
Con el reloj legislativo en cuenta regresiva, el Gobierno intensifica las conversaciones para evitar que una de sus principales banderas políticas se frustre en el Senado. La próxima definición no solo marcará el futuro de las primarias, sino también el mapa de alianzas y tensiones que ordenará la disputa presidencial de 2027.

