La crisis de las empresas tecnológicas vinculadas al sector agropecuario provocó una ola de despidos que afecta a trabajadores de Villa Constitución y Rosario. La caída de las ventas, las deudas de sus principales clientes y la competencia de productos importados de China aparecen entre las causas del deterioro económico. El sindicato reclama la reincorporación del personal y el pago de las indemnizaciones.

La crisis que atraviesa la industria vinculada a la maquinaria agrícola sumó un nuevo capítulo en Villa Constitución, donde las empresas Plantium y Gentec despidieron a más de 100 trabajadores. La decisión afecta tanto al personal de la planta ubicada en San Luis 279 como a empleados que desempeñaban sus tareas en otras ciudades, entre ellas Rosario, y expone las dificultades que atraviesan compañías que hasta hace poco se destacaban por su capacidad tecnológica y su desarrollo industrial.
Los trabajadores comenzaron a recibir los telegramas de despido durante la noche del jueves, aunque muchos se enteraron de la situación el viernes, cuando llegaron a cumplir su jornada habitual y encontraron las instalaciones cerradas con candados. En Gentec, unos 90 empleados recibieron notificaciones de desvinculación sin causa, mientras el Sindicato de Empleados de Comercio se presentó en el establecimiento para reclamar explicaciones y exigir una solución.
La situación representa un fuerte contraste con la trayectoria de ambas compañías, consideradas durante años referentes industriales de Villa Constitución. Según recordó el diario El Sur, Plantium y Gentec se distinguían por sus instalaciones modernas, sus desarrollos tecnológicos y las condiciones laborales que ofrecían a sus empleados, con beneficios superiores a los establecidos por la legislación.
La caída de las ventas y las deudas de los principales clientes
El propietario de Gentec, Jorge Gentilli, atribuyó el deterioro económico a una combinación de factores que terminaron por comprometer la continuidad de la actividad. Entre ellos mencionó la caída de la demanda de maquinaria agrícola, la competencia de equipos importados desde China y las dificultades financieras de algunas de las principales empresas que compraban sus productos.
Gentec concentraba su actividad comercial en apenas cuatro clientes: Metalfor, Pauny, Plantium y Atco. Según explicó Gentilli, Metalfor mantiene una deuda de aproximadamente 500 millones de pesos entre cheques rechazados y cuenta corriente, Pauny atraviesa su propia crisis económica y Atco dejó de realizar compras, una combinación que redujo considerablemente los ingresos de la firma.
El empresario reconoció que intentó sostener la compañía durante meses, con la expectativa de que la actividad agropecuaria mostrara señales de recuperación. Sin embargo, aseguró que las principales exposiciones del sector, como Expoagro y Agroactiva, no generaron el movimiento comercial que esperaba y que la falta de ventas lo llevó a profundizar su endeudamiento.
“Seguí esperando y seguí endeudándome”, expresó Gentilli en declaraciones a El Sur, donde también reconoció el malestar de los trabajadores despedidos. “Están enojados conmigo y con razón. Yo no les puedo decir que están equivocados”, manifestó, al tiempo que aseguró que había intentado evitar las desvinculaciones.
La competencia china y el deterioro de la industria nacional
Otro de los factores señalados por el sector es el ingreso de tecnología agrícola importada a precios considerablemente inferiores a los de fabricación nacional. El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, Fulvio Monti, explicó a Bichos de Campo que algunos sistemas de piloto automático para maquinaria agrícola provenientes de China se comercializan a valores hasta cinco veces menores que los desarrollados por Plantium.
Esta diferencia de precios, sumada a las dificultades económicas de los fabricantes nacionales de maquinaria, redujo las posibilidades comerciales de las empresas de Villa Constitución. Según Monti, las dificultades comenzaron aproximadamente dos años atrás, aunque el deterioro se profundizó desde julio, cuando la situación financiera empezó a comprometer con mayor intensidad el funcionamiento de la planta.
Gentilli también vinculó la caída de las ventas con el tipo de cambio y la pérdida de capacidad de compra de los productores agropecuarios. Según su análisis, entre 2025 y octubre de 2026 el dólar registró un incremento del 4,5%, frente a una inflación cercana al 30%, una diferencia que, a su entender, redujo los ingresos reales del campo y desalentó las inversiones en tecnología.
La crisis también alcanza a Pauny, la fabricante de tractores radicada en Las Varillas, Córdoba, cuya situación económica volvió a tomar estado público durante la misma semana. Sus dificultades repercuten sobre las empresas proveedoras, entre ellas Gentec, que dependen de la continuidad de los pedidos y de los pagos para sostener su producción.
El sindicato reclama reincorporaciones e indemnizaciones
El conflicto laboral se produce después de varios meses de dificultades para cobrar los salarios. Según explicó Monti, los trabajadores llevaban cinco meses percibiendo sus remuneraciones en cuotas de aproximadamente 200.000 pesos semanales, mientras el sindicato participaba de negociaciones destinadas a encontrar una salida que permitiera mantener la actividad.
El dirigente aseguró que durante cuatro meses el gremio acompañó las gestiones para sostener la empresa y reveló que hasta el miércoles se mantenían conversaciones con un grupo empresario de Córdoba. También señaló que numerosos trabajadores habían aceptado la posibilidad de percibir solamente la mitad de sus indemnizaciones, en un intento por facilitar una solución.
Sin embargo, el cierre de las instalaciones y la llegada de los telegramas modificaron el escenario. “Es una locura total pretender echar a más de la mitad de la empresa y no pagarles”, cuestionó Monti, quien reclamó que la compañía cumpla con las obligaciones correspondientes al personal desvinculado.
El Sindicato de Empleados de Comercio presentó un reclamo ante el Ministerio para exigir la reincorporación inmediata de todos los despedidos y anunció que mantendrá presencia rotativa en la planta, al menos hasta el jueves, cuando vence el plazo indicado para el pago de las indemnizaciones. Además, recomendó a quienes continúan vinculados laboralmente con la empresa reclamar los salarios pendientes para quedar registrados entre sus acreedores.
Por su parte, Gentilli aseguró que había intentado vender la compañía y reconoció el acompañamiento sindical durante las negociaciones. “El gremio realmente nos ayudó muchísimo”, afirmó, mientras destacaba los desarrollos alcanzados por Plantium y Gentec, entre ellos un robot con inteligencia artificial destinado al agro y sistemas de pulverización selectiva.
El desenlace deja a más de un centenar de trabajadores afectados y compromete la continuidad de dos empresas que habían conseguido reconocimiento por su innovación tecnológica. La disputa se concentra ahora en las reincorporaciones, los salarios adeudados y las indemnizaciones, en medio de una crisis que también alcanza a otros fabricantes y proveedores de maquinaria agrícola del país.
Con información de “Rosario3″…

