También incorporó la enseñanza obligatoria sobre protección y cuidado de los animales en todos los niveles educativos.

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves la creación de un cementerio y un servicio público de cremación para mascotas, que funcionarán en el Cementerio de la Chacarita. Ambas iniciativas contemplan alternativas para despedir a los animales de compañía, con tarifas reguladas y acceso gratuito para personas en situación de vulnerabilidad social. Los diputados también sancionaron una tercera ley que incorporará contenidos obligatorios sobre protección animal en las escuelas porteñas.
Las tres normas obtuvieron 56 votos afirmativos, sin abstenciones, durante una sesión ordinaria. Los legisladores Emmanuel Ferrario y Graciela Ocaña, del bloque Confianza y Desarrollo, impulsaron el paquete de medidas, que establece nuevas prestaciones públicas y amplía los contenidos educativos relacionados con el bienestar animal.
El cementerio para mascotas contará con un equipo veterinario encargado de evaluar las causas de muerte de los animales antes de autorizar su sepultura. La autoridad de aplicación deberá determinar la ubicación definitiva del espacio dentro del predio de la Chacarita, donde también se instalará el servicio de cremación.
La iniciativa busca ofrecer una alternativa a quienes no cuentan con un lugar apropiado para enterrar a sus mascotas o no pueden pagar los servicios privados. Según explicaron los impulsores, algunas personas recurren a plazas y parques para sepultar a sus animales, una práctica que puede generar riesgos ambientales y sanitarios por la posible contaminación del suelo y las napas de agua.
Cómo funcionarán los servicios de cremación y sepultura para mascotas
La ley establece que el crematorio público ofrecerá procedimientos individuales y conjuntos, con tarifas reguladas bajo criterios de accesibilidad y sostenibilidad. Las autoridades todavía deberán definir los valores del servicio, organizar un sistema de turnos y habilitar la posibilidad de que los responsables de los animales retiren sus cenizas.
Además, el Cementerio de la Chacarita contará con un espacio común de memoria y homenaje. Allí, las personas podrán depositar restos de sus mascotas y realizar ceremonias de despedida.
El servicio será gratuito para los animales sin identificación ni tutor conocido que las autoridades, organizaciones rescatistas o particulares recojan de la vía pública. También podrán acceder sin costo los residentes porteños que acrediten una situación de vulnerabilidad social y necesiten cremar a sus mascotas fallecidas.
La normativa establece que el personal deberá informar inmediatamente a las autoridades competentes cuando detecte indicios de maltrato animal o muertes en circunstancias sospechosas. De esta manera, el sistema incorporará controles sobre las condiciones en que fallecieron los animales que ingresen al servicio.
“Para muchas personas, sus animales son parte de la familia. Y cuando mueren, merecen poder despedirlas con amor y dignidad, sin que eso dependa de cuánto dinero tengan”, sostuvo Ferrario durante el tratamiento de la iniciativa.
La tercera norma aprobada fue la Ley Compasión, creada por la ONG Sintientes, fundada por Liz Solari y presidida por Máximo Mazzocco. La iniciativa, que Ferrario presentó ante la Legislatura, incorpora contenidos obligatorios sobre bienestar animal en instituciones educativas públicas y privadas, desde el nivel inicial hasta la formación docente. El Ministerio de Educación porteño deberá organizar progresivamente la enseñanza sobre sintiencia animal, cuidado responsable, prevención del maltrato, convivencia en espacios públicos y acceso a servicios veterinarios.
La cartera educativa también tendrá que capacitar a los docentes, elaborar materiales específicos y actualizar los contenidos de acuerdo con los avances científicos. Los impulsores de la norma citaron investigaciones que relacionan la crueldad hacia los animales durante la infancia con posibles conductas violentas posteriores. “Esta ley histórica nace de la fuerza transformadora de la compasión que, a través de la educación, inspirará y guiará a las nuevas generaciones”, afirmó Solari, coautora del proyecto junto a Leonardo Barnabá.
Tras la votación, Ferrario reclamó al Gobierno porteño que avance con la implementación de las tres leyes y recordó las dificultades para concretar otras políticas de bienestar animal, como las castraciones masivas. “No alcanza con sancionar leyes si después los vecinos no pueden acceder a los servicios que esas leyes prometen”, advirtió el legislador.

