Uno de los involucrados sufrió una hemorragia nasal, mientras que el primer ministro Nikol Pashinián defendió a los representantes de su partido.
Una sesión del Parlamento de Armenia terminó este jueves en una violenta pelea entre diputados del oficialismo y la oposición, que intercambiaron golpes y empujones dentro del recinto. Durante el enfrentamiento, uno de los legisladores arrojó una silla contra el grupo contrario y los incidentes continuaron en los pasillos, incluso después de que las autoridades interrumpieran el debate.
El conflicto enfrentó a representantes del partido gobernante Contrato Cívico y de la fuerza opositora Armenia Fuerte. La discusión comenzó cuando el diputado oficialista Tarón Chajoián exigió al dirigente Narek Karapetián que pidiera disculpas por unas declaraciones polémicas que un familiar había realizado durante la campaña electoral de junio.
Karapetián, integrante de un espacio que había recibido acusaciones de soborno antes de las elecciones parlamentarias, respondió inicialmente desde su banca. Sin embargo, después se acercó a la tribuna y otros legisladores de ambos sectores se sumaron al enfrentamiento.
Según informó el medio armenio News.am, un representante opositor empujó a Chajoián, quien respondió con un golpe. Otras fuentes atribuyeron el primer puñetazo al diputado de Armenia Fuerte. La pelea se extendió rápidamente entre los presentes e incluyó el lanzamiento de una silla hacia el grupo contrario.
La pelea continuó en los pasillos del Parlamento de Armenia
El presidente del Parlamento dispuso un receso para detener los incidentes, pero la medida no logró frenar las agresiones. Los diputados continuaron enfrentándose fuera del recinto, donde personal de seguridad y representantes de otras fuerzas políticas intervinieron para separarlos.
La violencia dejó al menos a un legislador opositor con la nariz ensangrentada. Durante los incidentes, una ambulancia llegó al edificio parlamentario para brindar asistencia.
Después del enfrentamiento, Armenia Fuerte responsabilizó al partido gobernante por las agresiones y cuestionó que las autoridades no interrumpieran la sesión apenas comenzó el conflicto. El espacio opositor fue fundado por el empresario armenio-ruso Samvel Karapetián, quien actualmente permanece bajo arresto domiciliario.
El primer ministro Nikol Pashinián respaldó a los diputados oficialistas y rechazó las agresiones contra los integrantes del Parlamento. “Nadie puede levantarle la mano a un diputado”, afirmó. Luego agregó: “Todo tiene un límite. Deben conocer su lugar”.
En paralelo, Pashinián dejó abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo con la oposición para convocar un referéndum constitucional. La iniciativa está vinculada con las negociaciones para establecer una paz definitiva entre Armenia y Azerbaiyán.
El ministro de Exteriores armenio, Ararat Mirzoyán, pidió a las fuerzas opositoras que acompañen la propuesta y aseguró que los integrantes del Gobierno renunciarán si la ciudadanía rechaza la modificación constitucional. De esta manera, el oficialismo mantiene abierta la negociación sobre la consulta popular, mientras ambos sectores se responsabilizan por los incidentes ocurridos dentro del Parlamento.

