Machado vuelve del exilio y marca la hoja de ruta opositora

NewsITe
La dirigente opositora venezolana María Corina Machado reapareció en Caracas tras más de diez meses de exilio y reiteró su exigencia de que Venezuela celebre elecciones presidenciales en 2027. En su primera conferencia de prensa desde su regreso, planteó además la creación de una “comisión de la verdad” en el próximo gobierno para investigar violaciones a los derechos humanos y avanzar en un proceso de reparación a las víctimas del chavismo.
Machado vinculó sus definiciones políticas al plan de transición impulsado por Estados Unidos luego de la captura de Nicolás Maduro, ocurrida en enero pasado. Según explicó, el denominado plan de tres fases presentado por el expresidente Donald Trump apunta a una transición democrática que desembocaría en comicios presidenciales en 2027, con supervisión internacional y garantías para la oposición.
La líder liberal recordó que abandonó Venezuela a fines de 2025 para recibir el Premio Nobel de la Paz en Noruega y que regresó el último domingo por la mañana. Su primera aparición pública se produjo en la Iglesia de Santa Rosa, en Barquisimeto (estado Lara), y luego recorrió zonas del estado La Guaira, el más golpeado por el doble terremoto del 24 de junio, donde dialogó con damnificados y activistas sociales.
La caída de Maduro y el rol de la justicia
Machado subrayó que, desde la captura de Maduro por parte de Estados Unidos para ser juzgado por cargos de narcoterrorismo y narcotráfico, “se han abierto las compuertas de la libertad” en Venezuela. El exmandatario bolivariano enfrenta un proceso judicial en territorio norteamericano que, según se prevé, avanzará hacia un juicio oral a mediados del próximo año.
Pese a su centralidad en la oposición, Machado aclaró que no mantiene diálogo directo con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ni forma parte de las negociaciones que esa administración mantiene con un sector opositor encabezado por la exdiputada Dinorah Figuera. Sin embargo, remarcó que no busca entorpecer esos acercamientos, siempre que apunten –según dijo– a “una verdadera transición democrática”.
Una comisión de la verdad y justicia para las víctimas
De cara a un eventual nuevo gobierno, Machado insistió en la necesidad de un mecanismo institucional que garantice memoria y reparación. Propuso la creación de una “comisión de la verdad” integrada por personalidades venezolanas y extranjeras “absolutamente independientes e intachables”, con mandato para escuchar a las víctimas de persecución política, documentar los abusos y recomendar medidas de reparación individual y colectiva.
- Investigación de violaciones a los derechos humanos cometidas durante los años de chavismo.
- Participación de expertos nacionales e internacionales en la búsqueda de verdad y justicia.
- Reparación integral a presos políticos, perseguidos y familiares de víctimas.
- Reformas al Poder Judicial para garantizar autonomía y no repetición.
Machado planteó otorgar atribuciones especiales a determinados tribunales de la justicia ordinaria para tramitar causas vinculadas a delitos políticos y violaciones graves a los derechos humanos. “Va a ser un proceso arduo –admitió–, pero tiene que quedar en manos de un Poder Judicial autónomo, no de dirigentes políticos”.
“Me comprometo a que en Venezuela habrá memoria, habrá justicia, habrá reparación y, sobre todo, no repetición”, enfatizó Machado, al agradecer a presos políticos, perseguidos y defensores de derechos humanos.
La dirigente adelantó que impulsará un “gran proceso de debate y construcción de consenso” en todo el país y entre la diáspora venezolana. Su propuesta es organizar múltiples asambleas pequeñas, de entre 10 y 20 personas, para discutir el modelo de justicia, educación y salud que los venezolanos quieren para el futuro. Con ese esquema busca sostener la movilización opositora y ordenar un programa común con miras a las elecciones de 2027 y a la eventual transición poschavista.

