Leo y José Virreira desaparecieron el domingo mientras jugaban en el río Gallegos. Dos semanas antes habían salido campeones con el Club Talleres y tenían la posibilidad de probarse en un equipo de Comodoro Rivadavia. El operativo de búsqueda continúa con buzos, drones y distintas fuerzas de seguridad.

La búsqueda de Leo Virreira, de 12 años, y su hermano José, de 10, mantiene en vilo a una familia de Santa Cruz desde el domingo por la tarde, cuando ambos fueron arrastrados por la corriente del río Gallegos. Los chicos se encontraban jugando en el agua junto a otros dos adolescentes, en un sector conocido como La Toma, cuando desaparecieron.
Apenas dos semanas antes, los hermanos habían conseguido un importante logro deportivo al consagrarse campeones en sus respectivas categorías del Club Talleres de Río Gallegos. Según relató su abuelo, Emilio Virreira, ese desempeño les había abierto la posibilidad de realizar una prueba futbolística fuera de la provincia, mientras la familia buscaba reunir el dinero necesario para afrontar el viaje.
“Tenían una propuesta de Comodoro para poder ir a hacer su prueba”, recordó el hombre en declaraciones a medios locales. Los hermanos soñaban con convertirse en futbolistas profesionales y encontraban en el club un espacio fundamental de su vida cotidiana. “En el club Talleres están más tiempo, es como la escuela”, expresó su abuelo.
La desaparición provocó una profunda angustia entre sus familiares. Emilio Virreira contó que el padre de los chicos sufrió una descompensación durante la noche y necesitó atención médica, aunque después de descansar algunas horas regresó al lugar donde se desarrolla el operativo. La madre también recibió asistencia médica, mientras profesionales de salud mental acompañan a la familia.
“No hay palabras, no hay un consuelo”, manifestó el abuelo al describir el dolor que atraviesan desde la desaparición de sus nietos.
Un amplio operativo de búsqueda en el río Gallegos
Las tareas para localizar a los hermanos se desarrollan por quinto día consecutivo, con la participación de Bomberos, Policía, Prefectura Naval Argentina y otras fuerzas especializadas. En las últimas horas se incorporaron 15 buzos y se intensificaron los rastrillajes subacuáticos, las recorridas por las orillas y la utilización de drones para ampliar la superficie de búsqueda.
El superintendente de Bomberos, Alberto Domingo Gonzalo, informó que los trabajos comenzaron a primera hora de la mañana y que las inmersiones se concentran principalmente en el sector donde los menores fueron vistos por última vez. Las bajas temperaturas del agua y la fuerza de la corriente dificultan las tareas de los equipos especializados.
También participan efectivos de la Dirección General de Operaciones Rurales, Operaciones Policiales, Gendarmería Nacional, la Dirección de Investigaciones y personal de Pesca de la provincia. El despliegue se extiende desde el área central del operativo hasta Güer Aike, con inspecciones en profundidad y recorridas por ambas márgenes del río.
En paralelo, el Club Talleres organizó una colecta solidaria para acompañar económicamente a la familia. Emilio Virreira confirmó que las contribuciones están llegando a sus destinatarios y agradeció el respaldo recibido, al tiempo que explicó que los padres de los chicos atravesaban dificultades laborales.
La búsqueda continúa mientras familiares, allegados y miembros de la institución deportiva aguardan novedades sobre el paradero de Leo y José, quienes habían comenzado a proyectar su futuro en el fútbol pocas semanas antes de desaparecer.

