El pequeño fue trasladado de urgencia al Hospital Municipal Felipe Fossati, donde falleció pese a las maniobras de reanimación. La Justicia inició una investigación para determinar las circunstancias del episodio.

Un niño de dos años murió ahogado tras caer accidentalmente a una pileta en la localidad bonaerense de Balcarce. Personal de Bomberos y agentes de la Policía intervinieron en el lugar, mientras los equipos de emergencia intentaron asistir al pequeño, que falleció minutos después de ingresar al Hospital Municipal Felipe Fossati.
De acuerdo con la información difundida por medios locales, los equipos de emergencia trasladaron al menor de urgencia al centro de salud mientras le practicaban maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Pese a los esfuerzos del personal médico, no lograron reanimarlo y confirmaron su fallecimiento.
Hasta el momento, no trascendieron mayores detalles sobre las circunstancias en las que el niño cayó a la pileta. Las primeras informaciones señalan que se trató de un accidente, mientras que la Justicia inició una investigación bajo la carátula de “averiguación causales de muerte”.
El caso vuelve a exponer los riesgos del ahogamiento por inmersión durante la infancia. Según la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), este tipo de episodios constituye una de las principales causas de muerte evitable en niños pequeños, especialmente entre los menores de cinco años.
Ahogamiento infantil: las cifras y recomendaciones para prevenir accidentes
De acuerdo con los datos de la Sociedad Argentina de Pediatría, durante 2023 se registraron 48 muertes por ahogamiento entre menores de cinco años en Argentina, una cifra que equivale aproximadamente a un fallecimiento por semana. La entidad advierte que la mayoría de estos episodios ocurre en el ámbito doméstico.
Los accidentes no se producen únicamente en piletas. También pueden ocurrir en bañeras, baldes con agua, inodoros, pozos y estanques. En adolescentes, en cambio, los ahogamientos suelen registrarse en ríos, lagos y otros espacios abiertos.
La SAP explica que el ahogamiento infantil puede producirse rápidamente, de manera silenciosa y con muy poca cantidad de agua. Además, los niños pequeños generalmente no gritan ni piden ayuda cuando atraviesan una situación de este tipo.
Para prevenir estos accidentes, la entidad recomienda mantener una supervisión activa y permanente de los menores. Un adulto responsable debe permanecer a menos de un metro de distancia, al alcance de un brazo y sin distracciones, como el uso del teléfono celular.
También aconseja instalar cercos perimetrales completos alrededor de las piletas, con una altura mínima de 1,30 metros y puertas con cierre automático y seguro. Otra medida fundamental consiste en vaciar baldes, palanganas, bañeras y piletas inflables o desarmables inmediatamente después de utilizarlos.
En espacios con agua, la SAP recomienda utilizar chalecos salvavidas adecuados al peso y la talla de cada niño, especialmente cuando no saben nadar. La entidad aclara que los flotadores de brazos no reemplazan los chalecos salvavidas ni la supervisión permanente de un adulto.

