Murió Alvin Hellerstein, juez del caso Maduro en EE.UU.

Falleció en Nueva York el juez que llevaba la causa contra Nicolás Maduro

El juez federal Alvin Hellerstein en una audiencia en Nueva York

NewsITe

El juez federal estadounidense Alvin Hellerstein, figura clave de la Justicia de Estados Unidos durante casi tres décadas y responsable del proceso contra el depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro en Nueva York, murió a los 92 años, según confirmó el Tribunal de Distrito del Distrito Sur de Nueva York.

La noticia de su fallecimiento fue confirmada por un vocero de la propia Corte y difundida por la cadena CNN, información a la que accedió también la agencia Noticias Argentinas. Hellerstein se desempeñaba en uno de los tribunales más importantes del país norteamericano, con sede en Manhattan, y fue protagonista de fallos de alto impacto político y mediático.

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Hace apenas dos semanas, el magistrado había presidido en Nueva York la comparecencia de Nicolás Maduro y de la ex primera dama venezolana, Cilia Flores. Ambos están acusados en territorio estadounidense de ordenar y tolerar torturas contra ciudadanos norteamericanos y otras personas con el objetivo de perpetuarse en el poder, cargos que niegan terminantemente.

Durante esa audiencia, Hellerstein interrumpió a Maduro cuando el exmandatario, en lugar de responder si se declaraba culpable o inocente, intentó convertir su intervención en un discurso político sobre las acusaciones en su contra. El juez le exigió que se ciñera al procedimiento y a las preguntas de la fiscalía y la defensa.

Una carrera marcada por casos de alto perfil

Nacido en 1931, Alvin Hellerstein fue nombrado juez federal en 1998 por el entonces presidente demócrata Bill Clinton. En 2011 pasó al estatus de “senior judge”, una categoría que implica una reducción de la carga laboral formal, aunque en la práctica siguió interviniendo en algunos de los expedientes más relevantes del fuero federal neoyorquino.

Entre sus decisiones recientes más resonantes se cuenta el rechazo, en agosto, del intento del expresidente Donald Trump de trasladar a la Justicia federal un proceso penal estatal vinculado a pagos a una estrella de cine para adultos para comprar su silencio. Hellerstein consideró que esos pagos y reembolsos, que derivaron en 34 cargos por falsificación de registros comerciales, no podían ser considerados actos oficiales de gobierno. Trump apeló esa resolución.

El magistrado también intervino en la situación de Michael Cohen, exabogado personal y luego abierto crítico de Trump. Hellerstein ordenó su liberación de prisión para que completara la condena bajo arresto domiciliario, al concluir que el gobierno había actuado contra él en represalia por la publicación de un libro en el que relataba detalles comprometedores sobre el exmandatario republicano.

Del 11-S al caso Maduro: el alcance de sus fallos

Hellerstein tuvo además un rol central en los litigios por las indemnizaciones a los equipos de primera respuesta, trabajadores y otras víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Bajo su supervisión se definieron compensaciones millonarias y se fijaron criterios de reparación para quienes sufrieron secuelas físicas y psicológicas tras los ataques contra las Torres Gemelas y el Pentágono.

En el plano internacional, el juez llevaba desde hace años distintas causas vinculadas a Venezuela. Estaba a cargo del expediente que derivó, tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses en enero, en el proceso que hoy enfrenta el líder bolivariano en Nueva York. Se trata de un caso de larga data, que Hellerstein había supervisado por más de una década y que combina acusaciones por violaciones a los derechos humanos y delitos transnacionales.

Su muerte abre ahora un interrogante sobre la continuidad inmediata de ese juicio y de otros procesos de alto impacto que tramitaban en su juzgado. El Tribunal del Distrito Sur de Nueva York deberá reasignar las causas, en un contexto en el que los expedientes vinculados a Trump y a la situación política en Venezuela se mantienen bajo la mirada atenta de la comunidad internacional.

“El juez Hellerstein fue una voz firme e independiente en algunos de los casos más importantes de nuestra generación”, destacaron fuentes judiciales consultadas en Nueva York.

Con su fallecimiento, la Justicia estadounidense pierde a uno de los magistrados que marcó la agenda judicial en temas de terrorismo, política interna y derechos humanos en las últimas tres décadas.

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