VNA activa un plan de contingencia por las crecidas del Paraná

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Vía Navegable Argentina (VNA), concesionaria de la Vía Navegable Troncal, puso en marcha un amplio plan de contingencia para reforzar su capacidad operativa frente al aumento de niveles y caudales del río Paraná y al seguimiento permanente de la evolución del fenómeno climático El Niño. El objetivo es garantizar la seguridad y previsibilidad del tránsito de buques en uno de los corredores logísticos más relevantes para el comercio exterior argentino.
La compañía explicó que el escenario hidrológico que se registra desde mediados de octubre en la cuenca del Paraná es extraordinario y puede derivar en alteraciones en las condiciones de navegación. Durante las crecidas, el incremento de la velocidad de las corrientes y el arrastre de grandes volúmenes de vegetación impactan directamente en los sistemas de balizamiento y señalización. En una etapa posterior, cuando el río desciende, se multiplica el riesgo de acumulación de sedimentos en sectores críticos, en especial en el Canal Emilio Mitre, puerta de acceso al complejo portuario del Gran Rosario y al puerto de Buenos Aires.
“Estamos frente a un desafío que excede los escenarios originalmente contemplados en la concesión. Nuestra experiencia y capacidad operativa nos permitieron actuar con rapidez, activar un plan de contingencia y poner en marcha, en muy poco tiempo, la movilización de equipos desde distintos puntos del mundo”, destacó Tom Van Slambrouck, gerente general de VNA, al presentar el operativo.
Refuerzo de dragas y equipos desde varios países
Actualmente VNA opera con cinco dragas desplegadas a lo largo de la vía navegable. Son cuatro dragas de succión por arrastre —Pinta, Nina, Taccola y De Bougainville— y una draga de inyección de agua, denominada Giovanni Venturi. Estas unidades realizan tareas permanentes de mantenimiento para conservar las profundidades mínimas necesarias y asegurar la operatividad del sistema en condiciones cambiantes.
Como parte del refuerzo previsto en el plan de contingencia, la empresa inició la movilización de nuevas unidades desde distintos puntos del mundo. La draga de succión por arrastre Francisco di Giorgio navega actualmente desde Singapur y tiene prevista su llegada para fines de noviembre, mientras que la draga de corte Ibn Battuta está siendo acondicionada en Croacia con la mira puesta en su incorporación operativa hacia mediados de diciembre.
Objetivo: garantizar calados y seguridad de la vía navegable
El despliegue no se limitará a la respuesta inmediata. Para comienzos de enero de 2027, el plan contempla la incorporación de otra draga de succión por arrastre, Alvar Nuñez Cabeça de Vaca y/o Diogo Cão, de acuerdo con las necesidades operativas que surjan y la evolución de las condiciones hidrológicas asociadas a El Niño. De este modo, la compañía busca contar con una flota flexible que pueda reubicarse rápidamente en los tramos que requieran atención prioritaria.
Según informó VNA, el conjunto de estos equipos permitirá ampliar las tareas de mantenimiento de la Vía Navegable Troncal, realizar dragados puntuales para evitar cuellos de botella en el tráfico, y preparar cuencas de sedimentación en el área del Canal Emilio Mitre. La meta central es preservar los calados y profundidades que demanda la navegación comercial en un contexto de mayor variabilidad climática, reduciendo riesgos para la seguridad de las tripulaciones y evitando interrupciones en la salida de las exportaciones argentinas.
La movilización de dragas desde Asia y Europa apunta a anticipar los efectos de El Niño y sostener la operatividad de la principal vía de salida de granos, combustibles y manufacturas del país.
Con este plan, Vía Navegable Argentina busca adelantarse a un escenario hidrológico desafiante, alineado con las proyecciones de organismos meteorológicos sobre el impacto de El Niño en la región, y ratifica el rol estratégico de la infraestructura fluvial para la economía nacional.

