Más de 7,3 millones de ciudadanos están habilitados para participar de unos comicios marcados por la guerra en Gaza, las críticas al Gobierno y una disputa ajustada con Gadi Eisenkot.

Israel celebra este martes sus primeras elecciones nacionales desde los ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023. La votación definirá el futuro político del primer ministro Benjamin Netanyahu, quien busca continuar en el poder después de tres años atravesados por conflictos regionales y una fuerte división interna.
La participación alcanzaba el 55,7% a las 14 horas y era la más alta registrada a esa altura de la jornada desde 1973, según informó la Comisión Electoral Central. Más de 3,2 millones de personas ya habían emitido su voto.
Netanyahu enfrenta como principal adversario a Gadi Eisenkot, exjefe militar de 66 años que encabeza el partido Yashar y representa a un bloque de fuerzas que va desde la derecha hasta la centroizquierda. Las últimas encuestas anticipaban una competencia ajustada y sin un favorito claro.
La seguridad nacional, la guerra en Gaza y las responsabilidades políticas por los ataques de 2023 dominan la campaña. Eisenkot prometió impulsar una comisión independiente para investigar las fallas de seguridad previas al ataque, mientras Netanyahu sostiene su discurso sobre la experiencia de su Gobierno frente a las amenazas externas.
El próximo Gobierno dependerá además de la conformación del Parlamento, que cuenta con 120 bancas. Para obtener mayoría se necesitan al menos 61 escaños, por lo que el resultado podría abrir nuevas negociaciones entre distintas fuerzas políticas antes de definir quién gobernará Israel.

