La Justicia dio a conocer los fundamentos de las penas de 20 años para Ariel Cabrera y Damián Reifenstuel y de 18 años para Juan José Masson. Los jueces consideraron probado que los tres actuaron con dolo eventual durante el ataque ocurrido después del clásico rosarino de 2023.

La Justicia difundió este lunes los fundamentos de las condenas contra Ariel Matías Cabrera, Damián Reifenstuel y Juan José Masson por el crimen de Ivana Garcilazo, ocurrido el 30 de septiembre de 2023 después de un clásico entre Rosario Central y Newell’s. Cabrera y Reifenstuel recibieron penas de 20 años de prisión, mientras que Masson fue condenado a 18.
El tribunal consideró a los tres coautores de homicidio simple con dolo eventual, agravado por haber sido cometido en ocasión de un espectáculo deportivo. De acuerdo con el fallo, los acusados arrojaron fragmentos de baldosas contra Garcilazo y su pareja cuando circulaban en motocicleta por inmediaciones del Parque Independencia.
La jueza Natalia Benvenuto explicó que no se pudo acreditar que los agresores hubieran salido con la intención concreta de matar a una persona determinada. Sin embargo, sostuvo que eran conscientes de que arrojar elementos contundentes contra personas que viajaban en una moto podía provocar la muerte y, pese a ello, continuaron con el ataque. Ese razonamiento llevó al tribunal a encuadrar el caso bajo la figura del dolo eventual.
La sentencia también estableció que no era necesario determinar cuál de los proyectiles impactó específicamente contra Ivana para responsabilizar penalmente a los tres acusados. La Justicia consideró acreditado que todos participaron de la agresión y arrojaron objetos contra la víctima y su pareja.
Las diferencias entre las penas respondieron a las circunstancias particulares evaluadas sobre cada condenado. En Cabrera y Reifenstuel se tuvo en cuenta como agravante su condición de docentes y su vinculación con la formación deportiva. También se valoraron sus conductas posteriores al crimen, entre ellas la fuga de Reifenstuel a Bolivia utilizando una identidad falsa.
Además de las penas de prisión, los tres quedaron inhabilitados de manera perpetua para ingresar a espectáculos de fútbol. Cabrera y Reifenstuel también recibieron una inhabilitación por 15 años para ejercer distintas funciones dentro de instituciones deportivas.

