Las exportaciones acumularon USD 100.845 millones entre octubre de 2025 y septiembre de 2026, mientras el superávit comercial llegó a USD 26.472 millones. El crecimiento exportador explicó más del 90% de la mejora, aunque las importaciones vinculadas con inversión y producción mostraron señales de debilidad.

Las exportaciones argentinas superaron por primera vez los USD 100.000 millones en una ventana de doce meses y alcanzaron un nuevo máximo histórico. Entre octubre de 2025 y septiembre de 2026 acumularon USD 100.845 millones, de acuerdo con un informe de la consultora Quantum.
En el mismo período, el saldo comercial alcanzó USD 26.472 millones, también en niveles récord. La mejora estuvo impulsada principalmente por el crecimiento de las ventas externas, con un aporte cada vez mayor del sector energético y de Vaca Muerta.
El último informe del INDEC confirmó esa tendencia. Solo en septiembre, las exportaciones llegaron a USD 10.036 millones, mientras las importaciones sumaron USD 7.060 millones. El resultado dejó un superávit mensual de USD 2.976 millones.
Más del 90% de la mejora provino de las exportaciones
Entre enero y septiembre de este año, las ventas argentinas al exterior totalizaron USD 77.267 millones. Esto representó un crecimiento interanual del 21,6%.
El aumento respondió a una combinación de mejores precios y mayores cantidades exportadas. Según los datos oficiales, los precios crecieron 10,9% y los volúmenes vendidos aumentaron 9,3%.
En paralelo, las importaciones acumularon USD 56.069 millones y cayeron 2,5% frente al mismo período de 2025. Así, el superávit comercial alcanzó USD 21.198 millones entre enero y septiembre.
Quantum estimó que más del 90% de la mejora del saldo comercial fue explicado por el crecimiento exportador. El aumento de las ventas externas aportó USD 13.722 millones, mientras la baja de las importaciones explicó otros USD 1.438 millones.
La energía gana peso dentro del frente externo
Uno de los cambios más relevantes aparece en la balanza energética. El desarrollo de Vaca Muerta permitió reducir importaciones y ampliar las exportaciones de combustibles, con un impacto cada vez mayor sobre el ingreso de divisas.
Ese avance modificó parte de la estructura del comercio exterior argentino. La energía dejó de funcionar solamente como una fuente de demanda de dólares y comenzó a consolidarse como uno de los sectores que más aporta al saldo comercial.
El crecimiento exportador también estuvo acompañado por un mejor desempeño de otros grandes rubros. En septiembre, el INDEC registró aumentos en cantidades exportadas de combustibles y energía, manufacturas agropecuarias y manufacturas industriales.
Las importaciones productivas muestran una señal de alerta
El récord comercial convive, sin embargo, con un dato menos favorable. Las compras externas vinculadas con maquinaria, bienes de capital e insumos destinados a la producción mostraron retrocesos durante los últimos meses.
El propio INDEC informó que en septiembre cayeron las cantidades importadas en varios usos económicos. Entre ellos aparecen bienes de capital, vehículos automotores de pasajeros, bienes de consumo, piezas y accesorios y bienes intermedios.
Ese comportamiento puede ser leído como una señal de menor dinamismo de la inversión y de algunos sectores productivos. El superávit, por lo tanto, no depende únicamente de una mayor capacidad exportadora, sino también de un nivel de importaciones más contenido.
El superávit podría superar los USD 30.000 millones en base caja
Quantum también proyectó que el saldo comercial medido por los movimientos efectivos de divisas podría superar los USD 30.000 millones hacia fines de 2026. Bajo el criterio devengado, la estimación ronda los USD 26.000 millones.
La diferencia responde al financiamiento de las importaciones. Parte de las compras realizadas todavía no fue pagada, por lo que las salidas efectivas de dólares se encuentran temporalmente por debajo del valor de las operaciones registradas.
Durante los primeros ocho meses del año, la diferencia entre exportaciones devengadas y cobradas fue de USD 1.152 millones. En las importaciones, esa brecha llegó a USD 4.985 millones.
Ese desfasaje mejora transitoriamente el flujo de caja externo, aunque también deja compromisos de pago hacia adelante. Por eso, el dato no representa necesariamente una mejora permanente en la disponibilidad de divisas.
China sigue siendo el principal déficit bilateral
Entre los principales socios comerciales, China continúa concentrando el mayor déficit para la Argentina. Entre enero y septiembre, las exportaciones hacia ese mercado sumaron USD 7.146 millones y las importaciones alcanzaron USD 13.047 millones.
El saldo bilateral resultó negativo en USD 5.901 millones. Brasil también registró un déficit para la Argentina, mientras Estados Unidos, Chile e India mostraron resultados favorables durante los primeros nueve meses del año.
El récord exportador fortalece el frente externo y amplía el ingreso de dólares comerciales. La incógnita pasa ahora por sostener ese crecimiento sin que el superávit dependa también de una menor demanda de bienes vinculados con inversión y producción.

