El oficialismo apura el Presupuesto 2027 y busca cerrar apoyos clave

NewsITe
La Libertad Avanza (LLA) se encamina a días decisivos en la Cámara de Diputados, donde busca firmar este miércoles el dictamen del Presupuesto 2027. Con una agenda parlamentaria reducida durante la primera quincena de noviembre, el oficialismo decidió intensificar las negociaciones con los bloques dialoguistas para llegar al recinto el 18 de noviembre con los acuerdos necesarios y una mayoría consolidada.
[prompt]
Según fuentes parlamentarias, las conversaciones se concentrarán entre el lunes y el martes, con el objetivo de cerrar los principales puntos en discusión del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo. “Estamos avanzando bien con los aliados sobre el Presupuesto y no hay motivos para demorar la firma del dictamen”, confió a Noticias Argentinas un vocero del oficialismo, que insiste en mantener el cronograma original.
Desde los bloques dialoguistas, en cambio, advierten que los tiempos son ajustados y señalan que las discusiones más sensibles giran en torno a las partidas destinadas a discapacidad y a las asignaciones sociales. La jurisdicción 91, que reúne las Obligaciones a Cargo del Tesoro por unos $14,9 billones, es uno de los focos del debate, tanto por su magnitud como por el incremento interanual del 163% que plantea el proyecto.
Los puntos en conflicto y los reclamos de la oposición dialoguista
El esquema de trabajo impulsado por el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Alberto “Bertie” Benegas Lynch, prevé una última reunión informativa el martes a las 11, antes del inicio del debate de dictamen, que está previsto para el miércoles a las 14. Todavía no está confirmado qué funcionario del Gobierno se presentará a responder consultas de los diputados.
En paralelo, las conversaciones políticas son encabezadas por el presidente de la Cámara baja, Martín Menem; el jefe del bloque de LLA, Gabriel Bornoroni; y el propio Benegas Lynch. Desde la Casa Rosada, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, articula con los gobernadores de los espacios dialoguistas para ordenar apoyos y limar diferencias.
La condición que el Gobierno pone sobre la mesa es clara: cualquier cambio al texto deberá preservar las metas de equilibrio fiscal y superávit primario. Sin embargo, la presión de la UCR, el PRO y bloques provinciales se concentra en la eliminación de los artículos 36 al 41, que reforman de manera profunda la normativa vinculada con discapacidad, y en una recomposición de las partidas específicas para ese sector.
- Restablecer o reforzar fondos para prestaciones por discapacidad.
- Garantizar recursos adicionales para universidades nacionales.
- Conservar la actualización automática de asignaciones sociales.
- Incluir partidas para obras públicas y reparación de rutas.
- Reconocer deudas con cajas jubilatorias provinciales.
Otro eje caliente es la decisión oficial de desenganchar de la inflación la actualización de la Asignación Universal por Hijo, por Embarazo, otras ayudas sociales y asignaciones familiares. Los bloques opositores y dialoguistas reclaman sostener el mecanismo vigente, que ajusta esos beneficios de acuerdo con el índice inflacionario.
Universidades, obras públicas y cajas previsionales en la mesa
Las universidades nacionales también están en el centro de la discusión. El proyecto de Presupuesto 2027 asigna al sistema universitario unos $7,3 billones, cifra que los rectores consideran insuficiente frente a un requerimiento que se acerca a los $11 billones. La diferencia se volvió un símbolo de la disputa por el financiamiento educativo en un contexto de ajuste fiscal.
A esto se suma el reclamo de 13 provincias con cajas previsionales propias, que exigen que se incorporen en el Presupuesto las deudas que la Nación mantiene con esos regímenes jubilatorios. Los gobernadores también insisten en la necesidad de fondos específicos para reparaciones viales y la reactivación de obras públicas paralizadas desde 2023, un punto que se convirtió en moneda de cambio en las negociaciones con la Casa Rosada.
“Nuestra prioridad es garantizar un Presupuesto que cuide las cuentas públicas, pero también atender las demandas federales en temas sensibles como discapacidad, universidades y obra pública”, es el mensaje que, según fuentes legislativas, transmiten los negociadores del oficialismo en cada reunión.
El Gobierno argumenta que los recursos de la jurisdicción 91 están comprometidos con organismos provinciales, nacionales e internacionales, además de eventuales emergencias y fondos especiales, por lo que resiste ceder una porción significativa de esa masa de dinero.
El poroteo para el quórum y el desafío de llegar al recinto
Con 95 diputados propios, La Libertad Avanza necesita alcanzar al menos 129 legisladores presentes para abrir la sesión en Diputados. Para lograrlo, busca consolidar primero el apoyo de sus aliados más cercanos –PRO, UCR, MID, Por Santa Cruz, Adelante Buenos Aires y Producción y Trabajo– que suman 24 bancas, y desde allí avanzar sobre espacios provinciales con peso en el interior.
En la mira del oficialismo están los 9 diputados de Argentina Federal, alineados con los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz, y de Misiones, Hugo Passalacqua; los 3 de Elijo Catamarca, vinculados a Raúl Jalil; y los 3 de Independencia, que responden al tucumano Osvaldo Jaldo. Además, se espera repetir el esquema de votaciones anteriores y conseguir el acompañamiento de una decena de legisladores de Provincias Unidas, espacio que nuclea representantes de Córdoba, Santa Fe, Jujuy y Chubut, entre otros distritos.
Con ese entramado de acuerdos, el Gobierno busca llegar al miércoles con el dictamen cerrado y al 18 de noviembre con el respaldo suficiente para aprobar el Presupuesto 2027 en el recinto. Las próximas horas serán decisivas para saber si el oficialismo logra combinar disciplina fiscal con los gestos políticos que le reclaman sus socios parlamentarios.

