El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, alertó que Moscú podría alcanzar en 2030 la capacidad de atacar al país. También anunció un refuerzo del gasto militar y destacó la necesidad de preparar a la población ante posibles ciberataques, sabotajes y otras amenazas.

El ministro de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, advirtió que el país tiene poco más de 1000 días para prepararse ante una posible guerra y señaló a Rusia como una amenaza existencial para la seguridad británica y europea. Según el funcionario, para 2030 la magnitud de las fuerzas rusas y su economía de guerra podrían situarlas en condiciones de lanzar un ataque.
En un artículo publicado en The Telegraph, Streeting sostuvo que el escenario internacional vuelve a estar marcado por “los peligros más graves del siglo XX, armados con las tecnologías del siglo XXI”. Además, remarcó que las amenazas actuales van más allá de un conflicto convencional o de una eventual incursión de tanques rusos a través de las fronteras.
“Nuestros adversarios tienen que pensar dos veces antes de atacarnos. Y si no lo conseguimos, debemos asegurarnos de que el Reino Unido está listo para la guerra”, afirmó el ministro.
El funcionario también alertó sobre el crecimiento del terrorismo patrocinado por Estados, los sabotajes y otros actos hostiles que, según explicó, pueden alterar la vida cotidiana, socavar la seguridad nacional y sembrar el miedo entre la población.
Streeting aseguró que su prioridad es garantizar que el país esté preparado para “librar una guerra y ganarla”, y describió la situación como un desafío mayor y más urgente que el enfrentado por el Reino Unido durante generaciones.
El Gobierno británico busca reforzar su capacidad militar
El ministro sostuvo que, si bien la voluntad de los adversarios de atacar al Reino Unido no es nueva, sí cambió su capacidad para hacerlo. En ese contexto, advirtió que el país dispone de poco más de 1000 días para prepararse junto con sus aliados de cara a 2030.
Para avanzar en ese objetivo, destacó que el Gobierno impulsa el mayor aumento sostenido del gasto en defensa desde el final de la Guerra Fría y expresó su confianza en que alcanzará el objetivo de inversión establecido por la OTAN.
No obstante, reconoció que las capacidades defensivas británicas todavía no están al nivel necesario. Por ese motivo, planteó que es preciso continuar fortaleciendo las Fuerzas Armadas con los recursos, el personal y el equipamiento que requieren.
Streeting también hizo hincapié en la necesidad de consolidar las alianzas internacionales, especialmente con la OTAN y Estados Unidos. En ese sentido, afirmó que el gasto militar demuestra el compromiso del Partido Laborista con la defensa, mientras que la capacidad operativa constituye una prueba de la credibilidad del país.
El pedido a los ciudadanos: almacenar comida, agua y suministros de primeros auxilios
La advertencia del Gobierno no se limitó al ámbito militar. La semana pasada, las autoridades británicas difundieron la campaña “Prepárate”, enmarcada en un “diálogo nacional sobre resiliencia”, para promover que la población esté en condiciones de afrontar distintas situaciones de emergencia.
La iniciativa incluyó recomendaciones para almacenar alimentos, agua embotellada y suministros de primeros auxilios ante posibles ciberataques, desastres naturales o actos de terrorismo respaldados por Estados hostiles. El mensaje fue difundido por Streeting y tuvo repercusión en las tapas de los principales diarios británicos.
El ministro advirtió que las familias y las empresas deben prestar mayor atención a los nuevos riesgos y prepararse para responder ante ellos.
En declaraciones a la BBC, anticipó que los ataques cibernéticos se producirán “con mayor frecuencia” y mencionó los riesgos vinculados con el desarrollo de la inteligencia artificial.
Los ciberataques, otra de las preocupaciones del Reino Unido
Las declaraciones se produjeron después del descubrimiento de fallos de seguridad en PHP, un lenguaje de programación utilizado por millones de sitios web en todo el mundo. El incidente obligó al cierre temporal de varios servicios digitales gubernamentales británicos.
Streeting también alertó sobre la creciente sofisticación de los ataques cibernéticos contra empresas y las interrupciones en las cadenas de suministro que pueden ser provocadas por actores estatales hostiles o grupos terroristas.
De esta manera, el Gobierno británico planteó la necesidad de abordar la seguridad nacional desde distintos frentes: fortalecer las capacidades militares, profundizar la cooperación con sus aliados y preparar a la población ante posibles emergencias.
La advertencia de Streeting pone el foco en el horizonte de 2030, fecha para la que, según su evaluación, Rusia podría contar con capacidades que representen un riesgo directo para el Reino Unido. Frente a ese escenario, el ministro insistió en que el país debe acelerar su preparación para responder a las amenazas militares, tecnológicas y de seguridad interna.

