Una investigación federal dejó seis imputados y cinco detenidos. La causa comenzó tras el análisis del celular de un dealer arrestado en 2025 con 40 kilos de marihuana. Los investigadores detectaron conexiones en Rosario, Buenos Aires, Córdoba y La Rioja.

Un ex productor bolichero de Rosario fue imputado por integrar una red narco con alcance en cuatro provincias. Se trata de Pablo Andrés Volpe, de 45 años, conocido como “Pablo Totene”. La Justicia lo ubicó como uno de los principales nexos de la organización.
La causa comenzó en febrero de 2025. Ese mes, Leonel Gómez fue detenido en Rosario con 40 kilos de marihuana prensada. Luego, los investigadores analizaron su teléfono celular y encontraron mensajes vinculados con la venta de drogas.
Entre esos contactos apareció Volpe. Las conversaciones mostraban referencias al abastecimiento y comercialización de estupefacientes. Además, el acusado enviaba imágenes de LSD, éxtasis, ketamina, tusi y otras drogas sintéticas.
A partir de esos datos, la investigación sumó nuevas líneas. Los fiscales detectaron contactos en Rosario, la ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Chilecito, en La Rioja. También reconstruyeron vínculos con proveedores y vendedores de menor escala.
La causa derivó en trece allanamientos realizados por Gendarmería el 21 de octubre. Los operativos se llevaron adelante en distintos puntos del país. Hubo procedimientos en Buenos Aires, Córdoba, La Rioja, Rosario y Villa Gobernador Gálvez.
Durante los allanamientos se secuestraron 1,5 kilos de cogollos de marihuana y 66 gramos de cocaína. Además, los efectivos desmantelaron un cultivo indoor en Chilecito. En otro domicilio de Buenos Aires encontraron más de tres kilos de marihuana.
Este viernes se realizó una audiencia en los Tribunales Federales de Rosario. El juez Carlos Vera Barros ordenó que cinco de los seis imputados continúen detenidos. Solo una de las acusadas recuperó la libertad.
Volpe también tiene antecedentes vinculados con la noche rosarina. Fue socio de la firma que explotó el boliche Punta Stage, en Arroyo Seco. Ese establecimiento había sido subalquilado para una fiesta de Año Nuevo de 2017 en la que murieron dos asistentes.

