Ordenan la libertad de la madre de un imputado y confirman cuatro procesamientos

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La Justicia federal dispuso la libertad de María Inés Olivera, madre de uno de los sospechosos, y confirmó el procesamiento con prisión preventiva de cuatro acusados en la causa por el triple crimen narco ocurrido en Florencio Varela, donde fueron asesinadas Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez.
La decisión fue adoptada por el juez federal de Morón N.º 2, Jorge Ernesto Rodríguez, quien entendió que, por el momento, no existen elementos de prueba suficientes para mantener a Olivera vinculada al expediente como partícipe de los delitos investigados. En consecuencia, dictó su falta de mérito y ordenó su inmediata excarcelación, aunque la pesquisa sobre su rol continuará abierta mientras se analizan nuevas evidencias.
Según surge del fallo al que accedió Noticias Argentinas, el magistrado sí avanzó con el procesamiento de Eugenia Magdalena del Valle Quispe Gallardo, Luis Ramiro Mansur, Emilce Chieto y David Alberto Godoy, quienes ya se encontraban detenidos. Sus arrestos fueron convertidos en prisión preventiva, al considerar que el cúmulo de pruebas reunidas los vincula directamente con el hecho.
Los cuatro imputados quedaron señalados, de manera provisoria, como presuntos coautores de los delitos de privación ilegal de la libertad coactiva agravada y homicidio agravado, en forma reiterada, además de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la intervención de tres o más personas. Estas figuras penales dan cuenta de la extrema gravedad del caso y de su presunto encuadre dentro de una organización narcocriminal.
Cómo fue el secuestro y asesinato de las tres jóvenes
De acuerdo con la investigación judicial, el 19 de septiembre de 2025 las tres jóvenes fueron engañadas para subir a una camioneta en Ciudad Evita, partido de La Matanza. Desde allí habrían sido trasladadas a una vivienda ubicada en la calle Chañar al 700, en el barrio Villa Vatteone de Florencio Varela, donde quedaron privadas de su libertad.
Los investigadores sostienen que en ese domicilio las víctimas fueron sometidas a tormentos y finalmente asesinadas, en un episodio que los pesquisas vinculan con disputas ligadas al narcotráfico en la zona sur del conurbano bonaerense. El impacto del caso generó conmoción social y reactivó el debate sobre el avance del crimen organizado en los barrios populares.
Una organización narco bajo la lupa de la Justicia
El juez Rodríguez también analizó, en su resolución, la posible existencia de una estructura narcocriminal con presencia en Florencio Varela, José C. Paz y distintos sectores de la Ciudad de Buenos Aires. Dentro de esa presunta organización se habría planificado el ataque contra las jóvenes, según la hipótesis central que guía la pesquisa.
- Se investiga el rol de cada uno de los imputados dentro de la red delictiva.
- Resta peritar los teléfonos celulares secuestrados durante allanamientos, incluidos los hallados en el domicilio de Olivera.
- Se reconstruyen los movimientos previos y posteriores al crimen, así como las comunicaciones entre los acusados.
La resolución recuerda que, tras los asesinatos, los presuntos integrantes de la banda habrían desplegado diversas maniobras para borrar rastros: la quema de la camioneta utilizada para el traslado, la eliminación de los teléfonos de las víctimas y la limpieza exhaustiva del inmueble donde se habrían cometido los crímenes.
La causa por el triple crimen narco se perfila como una investigación clave para determinar el funcionamiento de estructuras vinculadas al narcotráfico en el conurbano bonaerense y sus conexiones con otros distritos.
En las próximas semanas se esperan nuevos peritajes y medidas de prueba que podrían consolidar las imputaciones o modificar la situación procesal de algunos investigados. Mientras tanto, los cuatro acusados seguirán detenidos bajo prisión preventiva, en una causa que continúa bajo estrecha atención judicial y política.

