Los hogares se preparan para volver a tomar financiamiento

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Los bancos que operan en la Argentina anticipan una reactivación en la demanda de créditos por parte de las familias durante el cuarto trimestre de 2026, con especial foco en los préstamos personales y las líneas hipotecarias. Así surge del informe trimestral “Condiciones Crediticias” elaborado por el Banco Central (BCRA), al que accedió NA.
De acuerdo con el relevamiento, las entidades financieras prevén un cambio de tendencia respecto de los meses anteriores, en los que predominó un escenario de neutralidad en la demanda de crédito de los hogares. Para el último tramo del año, el sector bancario espera un repunte más marcado tanto en el financiamiento al consumo como en los préstamos destinados a la compra o refacción de viviendas.
El contraste más fuerte aparece frente al comportamiento de las empresas. Mientras el crédito corporativo sufrió una caída significativa en el tercer trimestre, estimada en torno al -35,1%, las proyecciones solo muestran una leve mejora general de +7,2% para el período octubre-diciembre, impulsada casi exclusivamente por las grandes compañías. En cambio, en el segmento de familias se observa una expectativa de recuperación más amplia y sostenida.
Préstamos personales e hipotecas, a la cabeza de la demanda
Según el informe del Banco Central, los bancos prevén que la mayor búsqueda de financiamiento de los hogares estará explicada por los préstamos personales y las líneas hipotecarias. En el rubro de otros créditos al consumo, el Índice de Difusión (ID) —que mide la variación esperada de la demanda— pasará de un registro de -1,3% en el tercer trimestre a +21,3% hacia el cierre del año, lo que da cuenta de un cambio de clima en el mercado.
En el caso de los créditos hipotecarios, utilizados para la compra, construcción o refacción de viviendas, los pedidos proyectados subirían de un ID de 2,4% a un nivel esperado de +21%. Las tarjetas de crédito también mostrarían una mejora, con un avance del indicador desde 0,3% hasta 12,8%, reflejando un mayor uso de este instrumento para financiar consumos cotidianos y gastos extraordinarios.
- Los préstamos personales y otros créditos al consumo mostrarían la mayor mejora en la demanda.
- Las hipotecas pasarían a un terreno claramente expansivo, con un ID cercano al 21%.
- Las tarjetas de crédito acompañarían la recuperación, aunque con menor intensidad.
Escenario de tasas y condiciones para familias y empresas
En contraste con la dinámica de consumo e hipotecas, el informe del BCRA señala que los préstamos prendarios —vinculados principalmente a la compra de autos y bienes durables— mantendrían un comportamiento estable, con una variación acotada del ID, de 3,2% a 3,4%. Es decir, no se espera una aceleración significativa en la demanda de este tipo de financiamiento.
Un elemento central del diagnóstico oficial es que esta mayor búsqueda de crédito por parte de las familias se daría en un marco de neutralidad en los estándares crediticios. Los bancos, según el relevamiento, no proyectan cambios de magnitud en los requisitos de aprobación para el cuarto trimestre, por lo que la mejora en la demanda obedecería, principalmente, a una recomposición de expectativas de los propios hogares y a cierto alivio en las condiciones macroeconómicas.
“Las entidades bancarias mantienen un escenario de neutralidad en todas las líneas de préstamos a las familias, conservando sin modificaciones relevantes los criterios de otorgamiento”, indica el informe del Banco Central.
De este modo, el sistema financiero se prepara para un cierre de año con mayor protagonismo del crédito minorista, mientras el segmento corporativo continúa mostrando señales de cautela. Habrá que ver si la mejora proyectada logra consolidarse en 2027 y se traduce en un ciclo de recuperación más firme del financiamiento a la economía real.

