Avance clave del CONICET en la carrera contra la gripe aviar

NewsITe
Un equipo de investigadores del CONICET y la UBA avanza en el desarrollo de una vacuna de ARN mensajero (ARNm) contra la influenza H5N1, más conocida como gripe aviar, una de las variantes de mayor preocupación para la comunidad científica internacional por su potencial pandémico.
El proyecto se lleva adelante en el Laboratorio de Inmunotecnología de Ácidos Nucleicos (LITAN), que funciona en el Instituto de Investigaciones en Microbiología y Parasitología Médica (IMPaM, CONICET-UBA), en la Ciudad de Buenos Aires. La formulación será evaluada en ensayos preclínicos para determinar su seguridad y su capacidad de generar una respuesta inmune robusta.
La tecnología de ARNm, que cobró notoriedad mundial durante la pandemia de COVID-19, permite diseñar vacunas de manera mucho más rápida que los métodos tradicionales. En este caso, los científicos argentinos trabajan sobre el virus de la influenza H5N1, que en los últimos años mostró una expansión inédita en animales, especialmente desde la aparición del clado 2.3.4.4b.
Un virus que se expande entre aves y mamíferos
Investigadores del CONICET explican que, a partir de 2021, esa variante comenzó a circular de forma sostenida entre aves silvestres y de granja alrededor del mundo. Con el tiempo, el patógeno empezó también a infectar mamíferos como focas, zorros, gatos, vacas lecheras e incluso cerdos, algo que enciende alarmas en los organismos de salud internacionales.
Desde 1997 se registraron cerca de 1.000 casos de infección en humanos en 25 países. Aunque la cifra total no es elevada, la tasa de mortalidad ronda el 50%, muy superior a la de la gripe estacional. La mayoría de los contagios se produjeron por contacto directo con animales enfermos, pero cada salto a otra especie aumenta la posibilidad de que el virus adquiera capacidad de transmitirse de persona a persona.
Temor a una nueva pandemia y el rol de las vacunas
“Hay evidencia reciente que sugiere que la variante 2.3.4.4b ya tendría cierta capacidad de transmitirse entre mamíferos. Si el virus diera el salto a una transmisión eficiente entre seres humanos, estaríamos frente a la posibilidad de una nueva pandemia de influenza”, advirtió Andrés Sánchez Alberti, líder del proyecto de vacuna.
El investigador remarcó que el mundo no está completamente preparado para un escenario de ese tipo. Recordó que durante la pandemia de gripe A (H1N1) de 2009 las vacunas llegaron tarde para contener las primeras olas de contagios, lo que llevó a reforzar la necesidad de contar con plataformas que permitan reaccionar de forma más veloz.
En la actualidad, la mayoría de las vacunas de influenza —incluidas casi todas las de ARNm que se investigan en distintos países— se enfocan en una proteína clave del virus: la hemaglutinina (HA), responsable de la entrada del patógeno en las células humanas o animales.
Cómo trabaja el equipo argentino
El grupo del LITAN está comparando diferentes formulaciones de ARNm que codifican para la HA del subtipo H5. El objetivo es identificar cuál de ellas genera una mejor respuesta inmune, con qué dosis y con qué perfil de seguridad, antes de avanzar hacia etapas más complejas de investigación y, eventualmente, ensayos clínicos en humanos.
Si los resultados preclínicos son positivos, el desarrollo posicionará a la ciencia argentina en la primera línea de la respuesta mundial frente a la gripe aviar, y aportará una plataforma tecnológica que podría adaptarse rápidamente ante nuevas variantes. Para los especialistas, contar con vacunas nacionales seguras y efectivas es una pieza estratégica en cualquier plan de preparación ante futuras emergencias sanitarias.
La experiencia de la pandemia de COVID-19 dejó en claro que el tiempo de respuesta es clave. El desafío ahora es anticiparse a la próxima amenaza y no volver a llegar tarde.
Mientras el mundo observa con atención la evolución del H5N1, el avance de este proyecto en el CONICET renueva el debate sobre la importancia de sostener inversiones en ciencia y tecnología como parte de la política de salud pública a largo plazo.

