Un antecedente caliente antes de la final de la Sudamericana

NewsITe
Boca Juniors y Atlético Mineiro volverán a cruzarse en un partido definitorio, esta vez en la final de la Copa Sudamericana, programada para el sábado 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia. El choque llega marcado por un antecedente reciente y explosivo: la serie de octavos de final de la Copa Libertadores 2021, que terminó en escándalo dentro y fuera de la cancha.
Aquel cruce, disputado en pleno contexto de pandemia y con estadios con aforo restringido, dejó una herida abierta en el mundo Boca. En la ida, jugada en la Bombonera, el equipo argentino había logrado ponerse en ventaja con un gol de Diego González, pero la acción fue anulada por el árbitro tras revisar una supuesta infracción previa de Norberto Briasco. El partido terminó 0 a 0, con fuerte malestar del plantel xeneize hacia la terna arbitral y el VAR.
La historia se repitió en la revancha en Belo Horizonte. Boca volvió a convertir, esta vez a través de Marcelo Weigandt, pero el tanto fue invalidado por un polémico offside de Diego “Pulpo” González. La frustración por los fallos arbitrales, sumada a la definición por penales que favoreció a Mineiro por 3 a 1, encendió el clima en el Mineirão.
Incidentes, gases y jugadores en la comisaría
Tras el final del partido, la tensión se trasladó a la zona de vestuarios y al sector del túnel. Allí se registraron incidentes que incluyeron empujones, discusiones subidas de tono y escenas que dieron la vuelta al mundo. Carlos Izquierdoz fue visto enfrentándose con la seguridad privada del estadio, mientras que Marcos Rojo apareció en las imágenes con un matafuegos en la mano, en medio del caos.
El presidente de Atlético Mineiro también fue protagonista, al arrojar una botella en dirección a la delegación visitante. La situación escaló al punto de que la policía brasileña intervino con gases lacrimógenos para dispersar a los protagonistas. Varios futbolistas y miembros del cuerpo técnico terminaron demorados y parte de la delegación de Boca tuvo que pasar la noche en una comisaría antes de poder regresar a la Argentina.
La Conmebol actuó de oficio y aplicó duras sanciones. Algunos jugadores recibieron suspensiones de entre tres y seis partidos en competencias internacionales. Entre los más castigados estuvo Sebastián Villa, sancionado con seis fechas. Hoy, junto con el arquero Javier García, son los únicos futbolistas de aquel plantel que continúan en el equipo xeneize, un dato que suma condimento a esta nueva definición ante el club brasileño.
Un historial internacional con leve ventaja para Boca
Más allá del recordado episodio de 2021, Boca y Atlético Mineiro arrastran un historial internacional que muestra una leve supremacía del conjunto argentino. Se enfrentaron en ocho oportunidades por copas continentales, con tres triunfos para el Xeneize, cuatro empates y apenas una victoria para el equipo de Belo Horizonte.
Los primeros cruces se remontan a las semifinales de la Copa Libertadores de 1978. En aquella ocasión, Boca se impuso 2-1 en la ida y 3-1 en la Bombonera en la vuelta, en el marco de una era dorada para el club de la Ribera, que terminaría levantando el título continental.
El único triunfo de Atlético Mineiro sobre Boca se dio recién en noviembre de 2000, por la Copa Mercosur. Fue 2-0 en la ida de los cuartos de final, en un contexto donde ambos equipos alternaban su protagonismo en torneos regionales. Aun así, el saldo general de los enfrentamientos sigue mostrando a los argentinos por encima en el mano a mano.
Expectativa máxima para un nuevo capítulo decisivo
La final de la Copa Sudamericana en Barranquilla se presenta, entonces, como mucho más que un título en juego. Para Boca, será la oportunidad de buscar revancha deportiva tras aquella eliminación cargada de polémicas y sanciones. Para Atlético Mineiro, el desafío será ratificar la superioridad mostrada en la definición por penales de 2021 y sumar un nuevo trofeo internacional.
- Antecedente inmediato marcado por fallos arbitrales y escándalo en vestuarios.
- Historial internacional con ventaja de Boca: tres triunfos, cuatro empates y una derrota.
- Solo Sebastián Villa y Javier García repiten del plantel que jugó aquella serie de Libertadores.
El recuerdo del caos en Belo Horizonte vuelve a escena y suma tensión a una final que promete ser tan disputada en la cancha como en lo emocional.
Con el peso de la historia, las polémicas recientes y el prestigio internacional en juego, Boca y Atlético Mineiro escribirán un nuevo capítulo de una rivalidad que ya tiene lugar asegurado en los libros del fútbol sudamericano.

