La película que inmortalizó a Led Zeppelin sobre el escenario

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Hace medio siglo, el 20 de octubre de 1976, se estrenaba en Nueva York The Song Remains the Same, la película-concierto que llevó al cine la fuerza arrolladora de Led Zeppelin en su momento de mayor masividad. El film, construido a partir de tres presentaciones en el Madison Square Garden en 1973, se transformó con los años en un documento clave para entender el fenómeno del cuarteto británico.
La idea de registrar a la banda sobre el escenario venía rondando desde comienzos de los años 70. En enero de 1970 se había filmado un show en el Royal Albert Hall de Londres, pero ese material quedó guardado y recién vería la luz décadas después. La ocasión definitiva surgió en la gira estadounidense de 1973, en plena era de Houses of the Holy, cuando el mánager Peter Grant convocó al director Joe Massot para registrar los conciertos del 27, 28 y 29 de julio en el Madison Square Garden.
En esas noches, Robert Plant, Jimmy Page, John Paul Jones y John Bonham desplegaron versiones extensas de algunas de sus canciones más emblemáticas: Rock and Roll, Black Dog, Since I’ve Been Loving You, Stairway to Heaven, Whole Lotta Love y una hipnótica Dazed and Confused que se estiró cerca de la media hora, en una época en la que los solos y la improvisación eran parte esencial del ritual rockero.
Lejos de limitarse a un simple registro de recital, The Song Remains the Same incorporó secuencias de ficción para retratar el universo íntimo de cada integrante. Page aparece como un viajero místico que trepa una montaña hasta encontrarse con un enigmático ermitaño, que resulta ser él mismo. Plant se asume como héroe medieval en un relato de espada y fantasía, mientras Jones protagoniza una oscura travesía nocturna durante No Quarter. Bonham, en cambio, eligió mostrar su costado más terrenal: escenas familiares, vida rural y su pasión por los autos.
Problemas de producción y un largo camino al estreno
La realización, sin embargo, estuvo lejos de ser tranquila. Las diferencias entre Peter Grant y Joe Massot derivaron en la salida del director, que fue reemplazado en 1974 por el australiano Peter Clifton. Las tensiones por la entrega del material filmado demoraron el montaje final y forzaron una negociación económica para destrabar el proyecto.
Al asumir, Clifton descubrió que faltaban tomas esenciales para dar continuidad a los conciertos. La solución fue insólita pero efectiva: reconstruir el escenario del Madison Square Garden en los estudios Shepperton, en Inglaterra, y hacer que la banda recreara fragmentos de las actuaciones en agosto de 1974. Para mantener la ilusión, John Paul Jones debió usar una peluca, ya que se había cortado el cabello desde las filmaciones originales.
Recién en 1976 la película llegó a los cines, acompañada por un álbum doble con la banda sonora. La crítica especializada no fue amable y algunos miembros del grupo expresaron reservas. Jimmy Page admitió que el film ofrecía un registro “razonablemente honesto” de esa etapa del grupo, pero lejos de ser una obra mayor del cine musical.
De objeto de culto a documento histórico del rock
Con el tiempo, la mirada sobre The Song Remains the Same cambió. Durante décadas fue prácticamente el único registro audiovisual oficial de Led Zeppelin en vivo disponible en el mercado, lo que la transformó en material de culto para fans y coleccionistas. Su reedición en 2007 permitió sumar escenas recuperadas y mejorar el sonido, y en 2018 se publicó una nueva versión ampliada de la banda sonora.
- Registra a Led Zeppelin en uno de sus picos creativos y de popularidad.
- Combina concierto, ficción y escenas personales de los músicos.
- Aunque discutida, fue la referencia audiovisual central del grupo por años.
Medio siglo después, la película conserva el poder de mostrar a una banda en dimensiones descomunales, con su música como principal atractivo y un sonido que sigue marcando a nuevas generaciones.
A 50 años de su estreno, The Song Remains the Same se lee menos como una producción perfecta y más como la cápsula de una época irrepetible: la del rock de estadios en su apogeo, con Led Zeppelin como uno de sus máximos emblemas.

