El Gobierno bonaerense promulgó la Ley 15.641, que establece la adhesión de la provincia de Buenos Aires a la Ley Nicolás. La norma obliga a hospitales, clínicas y prestadores públicos y privados a trabajar con protocolos, controles, auditorías y mecanismos de reporte de incidentes.

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires promulgó este miércoles la Ley 15.641, que adhiere a la normativa nacional 27.797, conocida como Ley Nicolás. La medida establece un marco de calidad y seguridad para la atención sanitaria.
La Legislatura bonaerense había sancionado la iniciativa a fines de septiembre. A partir de su publicación en el Boletín Oficial, hospitales, clínicas y prestadores públicos y privados deberán trabajar con protocolos, sistemas de control, auditorías y mecanismos para reportar incidentes.
La Ley Nicolás busca construir un sistema sanitario seguro, digno y humano. Entre sus puntos centrales, contempla una historia clínica digital única, interoperable y encriptada.
Además, establece una cultura justa para reportar fallas, la certificación periódica de las condiciones físicas, cognitivas y de salud de los profesionales y un registro de eventos centinela y adversos.
La normativa también incorpora protocolos, auditorías, límites de jornadas y controles sobre el ejercicio profesional.
La Ley Nicolás contempla estadísticas estatales, el uso del SISA, el reporte de incidentes y la asistencia humana y de calidad. También prevé acciones cada 17 de septiembre y formación universitaria en seguridad y humanización.
La implementación de la norma
La implementación de la Ley Nicolás será progresiva y la reglamentación nacional todavía se encuentra pendiente. Además, aún faltan adhesiones de otras provincias.
La ley nacional obtuvo sanción en el Congreso en septiembre de 2025, luego de un recorrido legislativo en el que estuvo dos veces cerca de perder estado parlamentario.
La ONG “Por la Vida y la Salud”, liderada por Gabriela Covelli, impulsó la iniciativa durante ese proceso.
El origen de la Ley Nicolás
La normativa tomó el nombre de Nicolás Deanna, un joven de 24 años que falleció en Villa Gesell en 2017 tras un mal diagnóstico y tratamiento de una meningitis bacteriana que no fue detectada a tiempo.
Gabriela Covelli, madre de Nicolás, señaló que los daños vinculados con la atención sanitaria provocan cinco muertes por minuto en el mundo y tres millones al año.

