Gil Lavedra suma poder en el Consejo con clave cordobesa

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Córdoba volvió a mostrarse como un distrito decisivo en la política judicial argentina. La Lista 3, referenciada en el jurista Ricardo Gil Lavedra, se impuso en la elección de representantes de la abogacía para el Consejo de la Magistratura y se aseguró dos de las cuatro bancas en juego, con un resultado nacional ajustado que terminó de definirse gracias al desempeño cordobés.
Según el escrutinio final, la nómina Unidad en Defensa de la Abogacía, encabezada por Alberto Biglieri y Claudia Sarmiento, obtuvo 11.237 votos, el 34% del total, y superó por 644 sufragios a su competidora más cercana. El triunfo consolida la estrategia impulsada por el espacio que lidera Gil Lavedra dentro del organismo que selecciona y sanciona a los jueces federales.
El aporte de Córdoba fue determinante. Allí, el presidente del Colegio de Abogados local, Eduardo Bittar, aliado de Gil Lavedra y de la Franja Morada de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), logró el 51,7% de los votos frente a la lista Abogacía Federal, respaldada políticamente por el gobernador Martín Llaryora y el dirigente universitario y judicial Diego Molea.
La campaña cordobesa se apoyó en una estructura política y gremial amplia. Bittar contó con el respaldo territorial de Cristian Jerónimo, uno de los principales referentes de la CGT, lo que sumó peso sindical a una competencia tradicionalmente ligada al ámbito profesional. Ese entramado permitió consolidar un caudal de votos que terminó impactando en el resultado nacional.
Cómo quedaron repartidas las cuatro bancas
Con el triunfo de la Lista 3, Biglieri y Sarmiento ocuparán dos lugares en el Consejo de la Magistratura. El segundo espacio fue para la Lista 4, Abogacía Unida y Dignidad Profesional, encabezada por la cordobesa Itatí Demarchi, de Villa María, que alcanzó 10.593 votos, el 32%, y asumirá su representación a partir de diciembre.
En tercer término se ubicó Fernando Levene, apoyado por el propio Molea y por el dirigente radical bonaerense Maximiliano Abad. Su lista reunió 8.737 votos, el 26,4%, y se quedó con la cuarta banca en el organismo. De este modo, el mapa de la abogacía en el Consejo queda repartido entre tres sectores, con predominio del espacio de Gil Lavedra pero con presencia de otras corrientes internas.
La gran derrotada de la jornada fue la lista de La Libertad Avanza, encabezada por Luis Palomino, que cosechó 2.506 votos (7,6%) y quedó sin representación. El resultado evidencia las dificultades del oficialismo nacional para trasladar su fuerza electoral al ámbito de los colegios y asociaciones profesionales.
Impacto político y proyección en la justicia federal
- El Consejo de la Magistratura atraviesa una etapa clave, con concursos en marcha para cubrir vacantes en los juzgados federales de San Francisco y Villa María.
- También está en juego el futuro del Juzgado Federal Nº 1 de Córdoba, con competencia electoral, una pieza estratégica de la justicia federal en la provincia.
“Se han ratificado hoy los valores de la lista de Unidad en Defensa de la Abogacía”, sostuvo Gil Lavedra al celebrar el resultado, interpretándolo como un respaldo al perfil institucional y republicano que busca imprimirle a su espacio.
La victoria en esta elección se suma a una seguidilla de triunfos del esquema Colegio de Abogados–Franja Morada en Córdoba. Ese armado ya había conquistado el decanato de la Facultad de Derecho, la conducción del Colegio y los consiliarios del Consejo Superior de la UNC. Ahora, con la influencia ampliada en el Consejo de la Magistratura, Córdoba se consolida como un bastión clave en la puja por el rumbo de la justicia federal.

