ALTA cerró su foro anual con un fuerte reclamo a los gobiernos

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La 22ª edición del ALTA AGM & Airline Leaders Forum, que reunió en Ciudad de México a los principales referentes de la aviación comercial de América Latina y el Caribe, concluyó con un mensaje contundente: para que el sector pueda crecer y ofrecer pasajes más accesibles, es imprescindible avanzar en la desregulación, reducir la carga impositiva sobre los boletos aéreos y acelerar las inversiones en infraestructura.
En uno de los paneles de cierre, los máximos ejecutivos de Aeroméxico, Andrés Conesa; de JetSMART, Estuardo Ortiz; de Aerolíneas Argentinas, Fabián Lombardo; y de Avianca, Gabriel Oliva, coincidieron en que el actual esquema normativo y tributario limita la expansión de la industria en un contexto ya complejo por el fuerte incremento del precio del petróleo.
Los empresarios defendieron la idea de avanzar hacia un esquema de “Cielos Abiertos” en la región, similar al modelo europeo, que permita a las aerolíneas operar rutas entre distintos países latinoamericanos sin las restricciones actuales. Según plantearon, un mercado más integrado no solo mejoraría la competitividad de las compañías, sino que redundaría en más opciones de vuelo, mayor conectividad y tarifas más bajas para los pasajeros.
Una industria que crece por encima de la economía, pero con techo
Peter Cerdá, director ejecutivo de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) y vicepresidente para las Américas de la IATA, aportó cifras que muestran tanto el dinamismo como las limitaciones del sector. En la última década, la economía regional creció alrededor de un 14%, mientras que el tráfico de pasajeros se expandió un 36%, es decir, 2,6 veces más rápido que el producto.
Pese a ese avance, el acceso al avión sigue siendo restringido para buena parte de la población. En América Latina y el Caribe se realizan en promedio 0,69 viajes aéreos por habitante al año, muy por debajo de los 2,66 viajes per cápita registrados en Estados Unidos. Para ALTA, esta brecha refleja una enorme oportunidad de crecimiento, siempre y cuando los gobiernos colaboren con políticas que abaraten y faciliten el uso del transporte aéreo.
Impacto económico y presión sobre la rentabilidad
La aviación comercial aporta cerca de US$ 240.000 millones al producto interno bruto regional y sostiene unos 8,3 millones de empleos directos e indirectos, con efectos que se derraman sobre el turismo, el comercio exterior, la logística y una amplia cadena de servicios asociados. Sin embargo, esa relevancia económica contrasta con una rentabilidad cada vez más ajustada.
De acuerdo con los datos expuestos en el foro, el combustible pasó en un año de representar el 28% al 38% de los costos de las aerolíneas, acompañado por un salto del 79% en la factura total de ese insumo. A esto se suman impuestos elevados, tasas aeroportuarias crecientes, infraestructura insuficiente en varios aeropuertos y marcos regulatorios que, según las compañías, encarecen los pasajes y afectan la conectividad.
- Mayor peso del combustible en la estructura de costos.
- Altas cargas tributarias y tasas aeroportuarias.
- Falta de infraestructura adecuada en aeropuertos clave.
- Regulaciones que limitan la apertura de nuevas rutas.
La meta: un viaje aéreo por habitante en diez años
Como objetivo estratégico, ALTA propuso que la región alcance en la próxima década un promedio de un viaje aéreo por habitante al año. Para lograrlo, la organización delineó tres ejes de trabajo que deberán articularse entre gobiernos, organismos reguladores, aeropuertos y empresas.
- Mejorar la accesibilidad al transporte aéreo, con tarifas más competitivas y menos cargas impositivas.
- Ampliar y modernizar la infraestructura donde hoy hay cuellos de botella en capacidad.
- Revisar impuestos, tasas y regulaciones que encarecen los pasajes y restringen la conectividad.
“La industria aerocomercial de América Latina y el Caribe mantiene una trayectoria de crecimiento superior a la de la economía regional, aunque todavía opera muy por debajo de su potencial”, advirtió Peter Cerdá.
Nueva conducción en ALTA para el período 2026-2027
En el marco del encuentro también se definió la nueva conducción de la entidad. Andrés Conesa, CEO de Aeroméxico, fue designado presidente del Comité Ejecutivo de ALTA para el período 2026-2027. Lo acompañará como vicepresidente Roberto Alvo, máximo responsable de LATAM Airlines Group, quien continuará en el cargo.
También forman parte del cuerpo ejecutivo Pedro Heilbron (Copa Airlines), Adrian Neuhauser (ABRA Group) y Estuardo Ortiz (JetSMART). Se suman como nuevos vicepresidentes Fabián Lombardo, de Aerolíneas Argentinas, y Gary Stone, de Sunrise Airways, configurando una mesa directiva que refleja el peso de los principales grupos aéreos de la región.
Con estos lineamientos, ALTA busca consolidar una agenda común frente a los gobiernos latinoamericanos para garantizar un crecimiento sustentable del transporte aéreo, con mayor conectividad y más opciones para los pasajeros en los próximos años.

