La petrolera YPF utiliza un corredor ferroviario que parte desde San Nicolás y llega hasta Palmira, Mendoza, para abastecer con arena de fractura a los yacimientos neuquinos. La operatoria amplía considerablemente una conexión que había comenzado en 2021 y ubica a la ciudad como un punto estratégico dentro de la cadena logística de Vaca Muerta, cuya demanda de arena podría duplicarse en los próximos años.

De la redacción de EL NORTE
[email protected]
La expansión de Vaca Muerta tiene una conexión cada vez más directa con San Nicolás. YPF incorporó a su esquema de abastecimiento un corredor ferroviario que parte desde esta ciudad con arena destinada a las operaciones de fractura hidráulica y que cuenta con una capacidad contratada de hasta un millón de toneladas anuales, un volumen que multiplica la escala de la operatoria que había comenzado cinco años atrás.
El circuito funciona desde marzo de este año y lleva las formaciones cargadas desde San Nicolás hasta Palmira, en Mendoza. Allí la arena es transferida a camiones que completan el recorrido hacia Neuquén e ingresan a la formación no convencional por Rincón de los Sauces, uno de los sectores donde más está creciendo la actividad petrolera.
La elección de San Nicolás dentro de este esquema no es nueva. En julio de 2021, EL NORTE había informado que Trenes Argentinos Cargas comenzaba a despachar desde la ciudad arena para YPF a través de la línea San Martín. Aquel acuerdo contemplaba inicialmente unas 10.000 toneladas mensuales, equivalentes a unas 120.000 toneladas por año, con previsiones de crecimiento.
Cinco años después, el salto de escala es significativo. YPF tiene actualmente contratada toda la capacidad disponible del corredor ferroviario utilizado para esta operatoria, que puede alcanzar hasta un millón de toneladas anuales. La cifra representa la capacidad máxima comprometida y no implica que ese volumen ya se esté transportando efectivamente, pero muestra la dimensión que adquirió el vínculo logístico entre San Nicolás y la principal formación hidrocarburífera del país.
El sistema combina conexiones de las redes Urquiza, Mitre y San Martín y permite trasladar por ferrocarril buena parte del recorrido que tradicionalmente se realizaba en camión desde las zonas productoras de arena de Entre Ríos. Una vez en Palmira, la carga continúa por carretera hacia Neuquén, principalmente para abastecer el polo norte de Vaca Muerta, donde desarrollan proyectos YPF, Chevron, Pluspetrol y Tecpetrol.
Aunque el recorrido multimodal agrega alrededor de 400 kilómetros respecto del viaje directo en camión desde Entre Ríos, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, sostuvo que el costo por tonelada resulta aproximadamente equivalente. La diferencia pasa por reducir la dependencia del transporte carretero para cubrir largas distancias y disponer de más alternativas ante un crecimiento acelerado de la demanda.

La logística constituye, de hecho, uno de los principales costos de la arena que llega hasta los pozos. El valor de una tonelada colocada en Vaca Muerta ronda los 120 dólares y aproximadamente 70 dólares corresponden al traslado en camión. De esta manera, el transporte representa cerca del 60% del costo final del insumo.
Buenas proyecciones
La importancia estratégica del corredor que atraviesa San Nicolás se incrementará si se cumplen las proyecciones de crecimiento del shale. Durante 2025, Vaca Muerta demandó alrededor de cinco millones de toneladas de arena y para este año la estimación se acerca a siete millones. En un escenario de expansión de los proyectos de producción y exportación, el consumo podría llegar hasta 14 millones de toneladas por año.
YPF, por sí sola, utilizó alrededor de 2,6 millones de toneladas durante 2025 y proyecta acercarse a tres millones en 2026. Bajo esas condiciones, la capacidad ferroviaria contratada en el corredor que comienza en San Nicolás equivaldría, en caso de aprovecharse completamente, a aproximadamente un tercio de las necesidades anuales de arena de la compañía.

