Putin impulsa una negociación global por la guerra en Ucrania

NewsITe
El presidente ruso, Vladímir Putin, evalúa convocar el mes próximo una cumbre trilateral con el mandatario estadounidense, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping, para discutir una salida negociada a la invasión a gran escala de Ucrania. La iniciativa, revelada por medios estadounidenses, apunta a un acuerdo que resultaría favorable a los intereses de Moscú y deja fuera, al menos en esta instancia, al presidente ucraniano Volodímir Zelenski.
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal, la propuesta emergió durante una conversación telefónica mantenida el 9 de octubre entre Putin y Trump. En ese contacto también se habría avanzado en un controvertido entendimiento sobre exportaciones de diésel ruso hacia los mercados estadounidense e internacionales, en un contexto de fuertes sanciones económicas contra Moscú.
Según las fuentes citadas por el diario, el Kremlin sugirió que la potencial reunión tenga lugar al margen de la cumbre de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), prevista para los días 18 y 19 de noviembre en la ciudad china de Shenzhen. La posibilidad de un encuentro de alto nivel entre las tres potencias reconfiguraría el tablero diplomático de la guerra que se extiende desde febrero de 2022.
Dudas en Washington y preocupación en Kiev
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, confirmó que existen conversaciones en curso para organizar la cita, aunque aclaró que todavía no se alcanzó ningún acuerdo ni sobre la realización de la cumbre ni sobre su temario. Un alto funcionario estadounidense citado por la prensa señaló que Trump aún no dio su visto bueno para asistir, pero se mantendría abierto a evaluar la iniciativa.
Desde Kiev, la propuesta generó inquietud. El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, advirtió en la red social X que una posible reunión entre los líderes de Rusia, China y Estados Unidos, sin participación ucraniana, podría “alentar a Putin a continuar esta guerra”, mientras que una cumbre que sí incluya a Ucrania, Estados Unidos y Rusia ayudaría a abreviar el conflicto.
En paralelo, Trump intenta reposicionarse como actor central en la búsqueda de un alto el fuego. En su plataforma Truth Social, afirmó estar “en proceso de negociar la Paz en la guerra entre Rusia y Ucrania” y sostuvo que no quiere adoptar medidas que “de forma necia” alejen a Rusia de la mesa de negociación. Sin embargo, evitó ofrecer detalles sobre eventuales concesiones a Moscú o condiciones para un acuerdo.
Rubio: la prioridad de Estados Unidos es terminar la guerra
En sintonía con este movimiento diplomático, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, remarcó durante una visita oficial a Uzbekistán que poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania sigue siendo una prioridad de la Casa Blanca. Según la agencia Xinhua, Rubio explicó que Washington continuará explorando canales formales e informales para facilitar un desenlace negociado, aunque reconoció que los avances concretos han sido limitados en casi dos años de esfuerzos.
El jefe de la diplomacia norteamericana justificó además la reciente suspensión de ciertas sanciones contra Rusia como un intento de probar si las conversaciones en marcha con Moscú y Kiev pueden abrir una ventana real para acortar la guerra y evitar otro año de destrucción masiva. Describió el conflicto como “complejo y arraigado”, sin victorias claras de ninguno de los bandos y con enormes costos humanos, económicos y militares.
- Estados Unidos busca mantener presión sobre Rusia sin cerrar opciones diplomáticas.
- Ucrania teme acuerdos que se negocien sin su presencia directa en la mesa.
- China podría reforzar su rol como mediador si la cumbre en Shenzhen se concreta.
“Al final, la prueba será si se alcanza o no un acuerdo, si ambas partes están dispuestas a ceder para poner fin a esta guerra”, señaló Marco Rubio al analizar las perspectivas de una salida negociada.
Mientras persisten los combates en el frente y continúan los ataques con misiles y drones, la diplomacia se mueve en múltiples planos. La eventual cumbre entre Putin, Trump y Xi, sumada a las gestiones estadounidenses y al reclamo de Ucrania por tener voz propia en cualquier negociación, configura un escenario abierto donde las grandes potencias vuelven a disputar la iniciativa política sobre el futuro de la guerra en Europa del Este.

