ALTA puso a la Argentina bajo la lupa por los altos costos aéreos

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La Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) abrió su 22ª edición del AGM & Airline Leaders Forum 2026 con una advertencia directa a los gobiernos de la región: la carga impositiva y las elevadas tasas sobre la aviación comercial están poniendo en riesgo la conectividad y el crecimiento del sector. En ese escenario, la situación de Argentina fue señalada como una de las más preocupantes.
Reunidos en Ciudad de México, más de 350 ejecutivos de aerolíneas, autoridades y representantes de la industria analizaron el estado del transporte aéreo latinoamericano. El CEO de ALTA y director regional de IATA para las Américas, Peter Cerdá, subrayó que Latinoamérica es hoy la región con mayor presión fiscal sobre los pasajes aéreos: en promedio, el 44% del valor final de un ticket corresponde a impuestos y tasas, frente al 24% que se registra a nivel global.
En ese marco, Cerdá apuntó especialmente a la Argentina, donde los cargos de navegación aérea se ubican entre los más altos de la región. Como ejemplo, detalló que un Boeing 787 debe pagar unos USD 2.761 por cada 1.000 kilómetros recorridos en espacio aéreo argentino, mientras que en Chile el costo es de apenas USD 228 para la misma distancia. Esa diferencia, advirtió, impacta de lleno en la competitividad del país y en la posibilidad de ampliar su red de rutas.
Subas de tasas y reclamo por mayor transparencia
La polémica se profundizó luego de la actualización de la Tasa de Protección al Vuelo en Ruta y de la Tasa de Apoyo al Aterrizaje dispuesta por la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA). De acuerdo con datos citados por ALTA e IATA, los incrementos llegaron al 15% para vuelos internacionales y aterrizajes, mientras que para la navegación aérea de cabotaje el ajuste trepó al 359%, un salto que las aerolíneas consideran incompatible con la necesidad de fomentar la conectividad interna.
Si bien las cámaras empresarias valoran la conformación de mesas técnicas con el Gobierno argentino —de las que participan ANAC, EANA, IATA, JURCA y las propias compañías—, reclaman que se esclarezca el destino de los fondos recaudados y que los proyectos de infraestructura se discutan junto a quienes financian el sistema. La preocupación central es que el peso de las tasas termine trasladándose al precio de los pasajes y desaliente la demanda.
Para Cerdá, la inversión en mejoras de infraestructura es imprescindible, pero debe hacerse con diálogo y previsibilidad. Asegura que las decisiones tomadas sin comunicación ni transparencia, como cuestionan en el caso argentino, debilitan la confianza entre el Estado y el sector privado, y condicionan la planificación de nuevas rutas y frecuencias.
El potencial desaprovechado del mercado argentino
El debate sobre las tasas se vuelve más sensible al considerar el tamaño potencial del mercado local. Roberto Alvo, CEO de LATAM Airlines y presidente del Comité Ejecutivo de ALTA, sostuvo que Argentina debería posicionarse como el segundo mercado aéreo de Sudamérica, detrás de Brasil, por su extensión territorial y su volumen de población. Sin embargo, las barreras regulatorias, los altos costos y la falta de infraestructura en aeropuertos secundarios limitan su desarrollo.
- Latinoamérica registra la mayor proporción de impuestos y tasas en el precio de los pasajes aéreos.
- Argentina destaca por sus cargos de navegación aérea, muy superiores a los de países vecinos como Chile.
- Las aerolíneas advierten que los fuertes aumentos en cabotaje pueden frenar la expansión del mercado interno.
- El sector reclama previsibilidad, reglas claras e inversiones consensuadas en infraestructura.
“Si no se mejora la infraestructura de aeropuertos secundarios, el crecimiento va a verse limitado. Es crítico invertir en radioayudas e infraestructura de los terminales secundarios”, remarcó Peter Cerdá, de ALTA e IATA.
El foro de ALTA también aborda otros desafíos estratégicos para la aviación regional, como la sostenibilidad, la descarbonización, los combustibles sostenibles de aviación (SAF) y el uso de inteligencia artificial para optimizar operaciones. Con más de la mitad de los vuelos de la región operando en aeropuertos con distintos niveles de congestión severa, la industria coincide en que nuevas tasas o impuestos podrían frenar la conectividad y el desarrollo económico que genera el transporte aéreo, un sector que crea hasta seis empleos indirectos por cada puesto directo.

