Una hembra dio a luz frente al ex Asilo Unzué y tanto la madre como el cachorro se encuentran en buen estado. El Municipio pidió no acercarse, no tocarlos y mantener alejadas a las mascotas para no interrumpir la lactancia.

Una hembra de elefante marino dio a luz este viernes por la mañana en una playa de Mar del Plata, frente al ex Asilo Unzué. La madre y su cría se encuentran en buen estado, mientras que las autoridades dispusieron un perímetro de protección y solicitaron mantener una distancia mínima de 20 metros para evitar cualquier alteración durante los primeros días de vida del cachorro.
El ejemplar, perteneciente a la especie Mirounga leonina, permanecía desde hacía varios días en ese sector de la costa mientras completaba su gestación. Tras el nacimiento, el Ente Municipal de Servicios Urbanos y Defensa Civil pidieron a vecinos y turistas que no se acerquen, no toquen a los animales y eviten circular por el lugar con mascotas.
La bióloga y guardaparque del EMSUR Natalia Martino explicó que las primeras horas y los días posteriores al parto resultan fundamentales para preservar el vínculo entre la madre y la cría. “Durante las primeras horas posteriores al nacimiento y los días siguientes, es fundamental reducir todo riesgo que pueda afectar el vínculo entre la madre y la cría”, señaló.
Si el cachorro se aleja o la hembra sufre una perturbación que interrumpe la lactancia, existe un alto porcentaje de posibilidades de que el recién nacido muera. El período de amamantamiento se extiende aproximadamente entre 25 y 30 días, tiempo durante el cual la leche materna aporta los nutrientes y la energía necesarios para que el cachorro aumente de peso y alcance el desarrollo requerido para sobrevivir después del destete.
No acercarse ni intentar llevar a la cría al agua
Mientras alimenta al cachorro, la madre permanece en ayuno y generalmente no ingresa al mar. Cuando concluye esta etapa, la hembra se retira y el ejemplar juvenil permanece algunos días más en la playa hasta completar el cambio de piel antes de comenzar su ingreso al agua.
Defensa Civil estableció un perímetro para proteger a ambos animales y pidió evitar cualquier intervención humana. Alfredo Rodríguez, titular del área en el partido de General Pueyrredón, remarcó que las personas tampoco deben intentar trasladar al cachorro hacia el mar. “Pedimos que no se acerquen, no los toquen, no vengan con perros y, especialmente, que no intenten meter al cachorro al agua”, indicó.
Desde el Municipio señalaron que la presencia de elefantes marinos en la costa durante esta época del año coincide con la temporada de parición. En los últimos años también se registraron ejemplares juveniles aislados en diferentes playas bonaerenses mientras atraviesan distintas etapas de su ciclo vital.
Después del nacimiento, los elefantes marinos requieren alrededor de 25 días de amamantamiento y muda de piel. Cuando finaliza la lactancia, la madre regresa al mar después de permanecer casi un mes en ayuno total, mientras que el cachorro queda solo en la playa hasta completar la muda de su pelaje, que pasa de un tono oscuro a un gris acero.
Ese proceso puede extenderse durante varios días antes de que el juvenil comience a acercarse a la orilla e ingrese al agua por sus propios medios. Las autoridades recomendaron dar aviso ante la presencia de un ejemplar, mantener distancia, evitar ruidos, no alimentarlo ni arrojarle agua y mantener alejadas a las mascotas.

