Carney alerta por injerencias externas en referéndum de Alberta

Carney pide un respaldo contundente a la unidad de Canadá

Mark Carney durante un acto en Alberta

NewsITe

En la recta final hacia el referéndum no vinculante en Alberta, el primer ministro canadiense, Mark Carney, advirtió sobre presuntas maniobras de actores externos que, según afirmó, buscan “dividir y controlar” a Canadá. El llamado se produjo ante miles de personas reunidas en Calgary en un acto del movimiento federalista Forever Canadian, que impulsa la permanencia de la provincia dentro de la federación.

El próximo lunes 19 de octubre, Alberta votará si continúa formando parte de Canadá o si avanza hacia una segunda consulta, esta vez legalmente vinculante, sobre una posible secesión. En ese contexto, Carney planteó que el mundo atraviesa una etapa “más peligrosa y fragmentada” y subrayó que hay sectores fuera de las fronteras canadienses interesados en aprovechar las tensiones internas.

– Publicidad –

“En este momento crucial, los habitantes de Alberta tienen una elección: construir una Alberta más fuerte y un Canadá aún más grande para legárselo a nuestros hijos, o cargarles con años de profunda división e incertidumbre”, remarcó el mandatario, al reclamar “un resultado contundente” que despeje el interrogante sobre el futuro de la provincia.

Durante su presentación, Carney destacó la construcción del oleoducto Pacific Link, un proyecto clave para transportar crudo hacia nuevos mercados y reducir la histórica dependencia energética de Canadá respecto de Estados Unidos. La sola mención de esa infraestructura generó una extensa ovación entre los asistentes al acto en Calgary.

El primer ministro, en tono distendido, ironizó que su defensa del proyecto podría ser vista como “injerencia electoral”, aunque dejó claro que, a su juicio, la diversificación de destinos para el petróleo canadiense refuerza la soberanía económica del país. Está previsto que en los próximos días vuelva a encabezar actividades de campaña pro-unidad en Edmonton, capital de Alberta, de la mano de Forever Canadian.

Las presiones de Trump y la escalada de la guerra comercial

Las advertencias de Carney se dan en paralelo a un endurecimiento del discurso del presidente estadounidense, Donald Trump, hacia Ottawa. En las últimas horas, el republicano volvió a insinuar que Canadá podría convertirse en el “estado número 51” de Estados Unidos, en medio de una dura disputa comercial entre ambos países.

En actos de campaña recientes, Trump aseguró que las naciones que no se plieguen a las reglas de Washington enfrentarán fuertes aranceles y que, en el caso canadiense, la única salida sería integrarse formalmente a la Unión. El mandatario llegó incluso a difundir mapas en los que Canadá y buena parte de América del Norte aparecen teñidos con la bandera estadounidense, en una serie de guiños que tensan todavía más la relación bilateral.

La retórica se suma a la guerra comercial desatada tras el fracaso de negociaciones bilaterales. Washington impuso aranceles del 50 % a productos canadienses, y Ottawa respondió con medidas espejo sobre exportaciones estadounidenses por unos 20.000 millones de dólares. El clima de confrontación reavivó en Canadá campañas ciudadanas para boicotear bienes provenientes del vecino del sur y fortalecer el consumo interno.

“Lo que necesitamos es un resultado contundente el lunes que resuelva esta cuestión”, insistió Carney, al reclamar que Alberta renueve su compromiso con la unidad de Canadá frente a las presiones externas.

Con el referéndum a la vuelta de la esquina, el gobierno federal busca mostrar cohesión y advertir sobre los riesgos económicos y políticos de una eventual secesión. La combinación de tensiones internas, intereses geopolíticos y la guerra comercial con Estados Unidos convierte la consulta de Alberta en un test clave para el futuro del país.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -