Siete de cada diez argentinos consideran que la situación económica actual es mala

Pesimismo creciente: radiografía del humor económico en el país

Personas caminando en Buenos Aires en contexto de crisis económica

NewsITe

Una nueva edición del relevamiento Latam Pulse, elaborado por AtlasIntel junto a Bloomberg, confirma el clima de desconfianza que atraviesa a la sociedad argentina frente a la economía. De acuerdo con la encuesta, realizada en septiembre sobre una muestra de 2.067 personas en todo el país, el 71% de los consultados considera que la situación económica actual es mala.

El estudio también refleja una mirada crítica sobre el mercado laboral y la economía familiar, dos variables centrales para medir el pulso cotidiano de los hogares. En paralelo, la percepción sobre la inflación y las expectativas para los próximos seis meses muestran que el pesimismo sigue ganando terreno.

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Sensación de crisis en la economía y en los hogares

Al evaluar la economía nacional, solo el 21% de los encuestados sostuvo que la situación es buena, mientras que un 9% la calificó como normal. La amplia mayoría, el 71%, la definió directamente como mala, consolidando así una percepción negativa generalizada.

Cuando el foco se pone en la economía de los hogares, los números no cambian demasiado: el 60% dijo que atraviesa una situación mala, en tanto que el 20% la consideró buena y otro 20% señaló que es normal. Estos datos muestran que la sensación de deterioro no se limita a los grandes indicadores macroeconómicos, sino que se percibe de manera directa en el bolsillo de las familias.

Desconfianza en el mercado laboral y temor a perder ingresos

El mercado de trabajo aparece como uno de los principales focos de preocupación. Apenas el 13% de los participantes evaluó que la situación laboral del país es buena y el 12% la consideró normal. En contraste, un contundente 75% opinó que es mala, lo que revela inquietud por la estabilidad del empleo y la posibilidad de conseguir trabajo formal.

De cara al próximo semestre, el 57% anticipa que las condiciones laborales empeorarán, mientras que el 31% espera una mejora y el 12% no prevé cambios. Esta mirada se traslada también a los ingresos familiares: el 48% teme que su situación económica personal se deteriore en los próximos seis meses, frente a un 32% que confía en una mejora y un 20% que no espera variaciones.

Expectativas para los próximos seis meses: mayoría cree que todo empeorará

Consultados sobre la economía argentina en general, el 55% de los encuestados afirmó que espera un empeoramiento durante el próximo semestre. Solo el 31% proyecta una mejora y el 14% sostiene que la situación se mantendrá igual. La falta de confianza en una recuperación rápida se consolida así como una constante en los estudios de opinión recientes.

En el plano del consumo, la cautela domina las decisiones: el 58,5% de los consultados aseguró que planea reducir la compra de bienes durables, como electrodomésticos, autos o tecnología. El 27,3% dijo que mantendrá su nivel de gasto y apenas el 14,2% prevé incrementar este tipo de adquisiciones. Llama la atención que la porción de quienes piensan recortar estos consumos subió 11,3 puntos porcentuales respecto de agosto.

Inflación y precios: la principal sombra sobre el horizonte

La encuesta también midió la percepción de la inflación actual y las expectativas para los próximos meses. El indicador de percepción inflacionaria pasó de 27,9 puntos en agosto a 30,6 en septiembre, lo que implica un aumento en la sensación de que los precios continúan subiendo de manera acelerada.

Algo similar ocurre con el índice de expectativas inflacionarias a seis meses, que avanzó de 8,8 a 9,1 puntos. En un país con una larga historia de inflación alta y episodios de inestabilidad de precios, estos registros muestran que los argentinos no solo sienten el impacto en el presente, sino que también temen que la situación se agrave en el corto plazo.

Corrupción, desempleo y justicia: qué preocupa más a la ciudadanía

Además de la economía, el relevamiento indagó sobre los principales problemas que, a juicio de la población, enfrenta hoy la Argentina. La corrupción aparece en el primer lugar, con el 50,3% de las respuestas, por encima incluso de la inflación y el desempleo.

Detrás se ubican el desempleo, con el 44%; la impunidad y el sistema judicial, con el 34,6%; la situación económica, con el 32,2%; y los altos precios y la inflación, con el 27,8%. Otros temas que generan inquietud son el debilitamiento de la democracia y las instituciones, así como la educación, ambos con el 20,2% de las menciones, y la inseguridad, que alcanza el 18,9%.

Los resultados de Latam Pulse reflejan un escenario de desconfianza extendida, donde la preocupación por la corrupción y la situación económica convive con el temor por la estabilidad del empleo y el poder adquisitivo.

Con este panorama, el desafío para la dirigencia política y económica será recuperar la confianza de la sociedad, estabilizar las variables clave y ofrecer señales claras de previsibilidad a una ciudadanía que, hoy, mira el futuro con cautela y preocupación.

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