Gendarmes encontraron las piezas durante un patrullaje cerca de la Cordillera de Ansilta, en Calingasta. La Dirección de Patrimonio Cultural provincial intervino para preservar los restos y evaluar su origen, que todavía no determinaron.

Integrantes de Gendarmería Nacional hallaron siete fragmentos de cerámica con símbolos rupestres a 2.971 metros sobre el nivel del mar, en el departamento sanjuanino de Calingasta. El descubrimiento ocurrió cerca de la Cordillera de Ansilta y motivó la intervención de la Dirección de Patrimonio Cultural de San Juan.
Los efectivos del Grupo Especializado en Alta Montaña del Escuadrón 26 “Barreal” localizaron las piezas mientras recorrían senderos y zonas limítrofes. Hasta el momento, las autoridades no precisaron su antigüedad ni identificaron al grupo humano al que pudieron pertenecer.
Según el comunicado de Gendarmería, los restos aparecieron “sobre la ladera de un sector montañoso de los Altos Valles Cordilleranos”. En ese lugar, el personal constató la presencia de “siete fragmentos de piezas de cerámica con simbologías rupestres”.
Tras el descubrimiento, la fuerza notificó al organismo provincial, que impartió las primeras indicaciones para resguardar los objetos. La Dirección de Patrimonio Cultural tendrá a su cargo las decisiones sobre la preservación, el relevamiento y los posibles análisis.
Las autoridades señalaron que aplicaron las “orientaciones y medidas de rigor correspondientes al caso”. Sin embargo, no detallaron si retirarán los fragmentos o si los especialistas realizarán primero una inspección del terreno.
La ubicación de las piezas, próxima a corredores cordilleranos y áreas limítrofes, constituye un dato para la evaluación arqueológica. Por ahora, esa información no permite determinar si el lugar funcionó como un asentamiento, una ruta de tránsito o un espacio destinado a otras actividades.
El resguardo también busca evitar alteraciones en el entorno del hallazgo. La posición de los objetos, las características del suelo y la cercanía con otros restos pueden aportar información sobre su procedencia y uso.
Tampoco anunciaron excavaciones, fechados de laboratorio ni nuevas inspecciones arqueológicas en el sector.
Qué falta determinar sobre las cerámicas halladas en San Juan
La evaluación técnica deberá precisar la antigüedad, la procedencia y la función de los fragmentos. Para avanzar, los especialistas podrán examinar las formas, los acabados, las decoraciones y la composición de la arcilla, y compararlos con materiales conocidos.
Aunque el nombre Ansilta también identifica a una cultura arqueológica de pueblos prehispánicos de Cuyo, las fuentes oficiales no vincularon las piezas con esa tradición. La cercanía geográfica, por sí sola, no establece esa relación.
Los recipientes cerámicos podían servir para almacenar agua o alimentos, cocinar, transportar productos o participar en actividades rituales. Sin un análisis de los restos, todavía no es posible precisar qué función cumplieron los objetos encontrados en Calingasta.
El Escuadrón 26 “Barreal” desarrolla tareas de reconocimiento de rutas, control preventivo en corredores viales y vigilancia en sectores montañosos. Durante uno de esos recorridos, los efectivos detectaron los fragmentos que ahora deberán evaluar las autoridades de patrimonio.

