Preocupación en la costa de Ramallo: levantan barreras de tierra ante la crecida del río

El avance del río Paraná comenzó a generar preocupación en la zona costera de Ramallo, donde el municipio inició la colocación de montículos de tierra en forma de terraplenes para intentar demorar la llegada del agua al sector de la avenida Viva el Río – Leandro Mansilla.

El avance del río Paraná comenzó a generar preocupación en la zona costera de Ramallo, donde el municipio inició la colocación de montículos de tierra en forma de terraplenes para intentar demorar la llegada del agua al sector de la avenida Viva el Río – Leandro Mansilla. Las tareas se concentran, por el momento, en la boca del arroyo, aunque no se descarta extenderlas hacia la zona de playa si el nivel continúa aumentando.

La medida busca ganar tiempo frente a una posible crecida y reducir el impacto del agua sobre uno de los espacios costeros más concurridos de la ciudad. Los montículos de tierra funcionan como una barrera preventiva para retrasar el avance del río hacia sectores del paseo costero, aunque su efectividad dependerá de la magnitud que finalmente alcance la creciente.

De acuerdo con el último relevamiento, el Paraná se encuentra en 2,18 metros frente a las costas de Ramallo. Si bien el nivel todavía está lejos de los parámetros de alerta, el registro muestra una tendencia ascendente que se mantiene desde mediados de septiembre.

Los registros permiten observar la evolución del nivel del agua durante las últimas semanas. A mediados de septiembre, el Paraná se encontraba en 1,63 metros. Hacia fines de ese mes había alcanzado los 2,05 metros y actualmente llegó a los 2,18 metros. De esta manera, el río experimentó una suba de 55 centímetros en aproximadamente un mes.

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Aunque el incremento no representa todavía una situación de alerta, la continuidad del ascenso mantiene la atención sobre las zonas más bajas de la costa. En Ramallo, el nivel de alerta está establecido en los 3,50 metros, mientras que la marca de evacuación se ubica en los 4 metros. El registro actual permanece 1,32 metros por debajo del primero de esos valores y a 1,82 metros del nivel de evacuación.

Las proyecciones sobre el comportamiento del Paraná anticipan que el nivel podría continuar aumentando progresivamente durante las próximas semanas, con la mirada puesta en noviembre. Sin embargo, todavía no existe una previsión precisa sobre la altura máxima que podría alcanzar el río, por lo que la evolución de las condiciones hidrológicas será determinante para conocer el alcance de la creciente.

Por ahora, los trabajos preventivos están concentrados en la desembocadura del arroyo. Si el Paraná continúa creciendo y el agua se aproxima a la avenida Viva el Río – Leandro Mansilla, los terraplenes podrían extenderse hacia el sector de playa.

Mientras tanto, la colocación de tierra busca anticiparse al avance del agua y ganar tiempo antes de que una eventual crecida afecte los espacios costeros de Ramallo.

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