Maduro y Cilia Flores se declaran inocentes en Nueva York

NewsITe
El derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, la ex primera dama Cilia Flores, rechazaron formalmente en una corte federal de Nueva York los nuevos cargos en su contra por presuntas torturas a ciudadanos estadounidenses y a otras personas detenidas por el régimen venezolano en los últimos años.
La audiencia tuvo lugar en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, a cargo del juez Alvin Hellerstein. Ante la lectura de la acusación, Maduro aseguró —a través de un intérprete— que se trata de “una suma de alegaciones ya presentadas anteriormente de falsas acusaciones” y manifestó que rechaza el documento en su totalidad, según informó la cadena CNN y recogió la Agencia Noticias Argentinas.
El magistrado interrumpió la exposición y dejó constancia de que el exmandatario se declara inocente. En la misma línea, Flores, que este miércoles cumple 70 años y a quien recientemente le fue denegado el pedido de prisión domiciliaria, sostuvo: “Soy completamente inocente, no soy culpable”. Ambos ingresaron a la sala con grilletes en los tobillos, en aparente buen estado de salud, y saludaron en español al juez.
Juicio postergado y calendario judicial
Durante la audiencia, el juez Hellerstein aceptó un pedido conjunto de la fiscalía y de las defensas para postergar el inicio del juicio. Las partes argumentaron la necesidad de contar con más tiempo para presentar y debatir mociones previas. De este modo, el comienzo del proceso quedó fijado para el 14 de junio de 2027, una fecha que refleja la complejidad del expediente y el volumen de pruebas a analizar.
En el corto plazo, la próxima audiencia fue programada para el 17 de diciembre, instancia en la que se discutirán específicamente las mociones de la defensa orientadas a desestimar total o parcialmente el caso. Al retirarse de la sala, Maduro levantó la mano y se despidió del juez con un gesto, en un intento de marcar distancia política frente a las acusaciones penales.
Acusaciones por torturas y otros procesos abiertos
Los nuevos cargos se relacionan con lo que el Gobierno de Estados Unidos describe como la detención indebida de más de una decena de ciudadanos estadounidenses en cárceles venezolanas mientras Maduro conducía lo que Washington califica como un régimen represivo. Organismos internacionales de derechos humanos y organizaciones no gubernamentales han denunciado en reiteradas oportunidades condiciones inhumanas, incomunicación y malos tratos a detenidos políticos y comunes en Venezuela.
- Las autoridades estadounidenses sostienen que hubo torturas y tratos crueles a ciudadanos norteamericanos retenidos por motivos políticos.
- La defensa de Maduro y Flores alega que se trata de una persecución con fines geopolíticos y rechaza todas las imputaciones.
“Es una suma de alegaciones ya presentadas anteriormente de falsas acusaciones”, afirmó Maduro al escuchar la nueva acusación de la fiscalía.
Además de este expediente por presuntas torturas y detenciones arbitrarias, Maduro y Flores enfrentan cargos federales de narcotráfico en Estados Unidos, causas en las que también se declararon no culpables. La continuidad de estos procesos mantiene elevada la tensión entre Washington y Caracas, y condiciona los intentos de recomponer vínculos diplomáticos. En los próximos meses, las decisiones sobre las mociones presentadas por la defensa serán clave para determinar el alcance del juicio que se proyecta para 2027.

