La oposición llega debilitada a la sesión clave por el DNU 70

NewsITe
En un clima de abierta desventaja numérica, los principales bloques opositores de la Cámara de Diputados llegarán este jueves al recinto con un objetivo tan ambicioso como difícil: reunir el quórum necesario para abrir la sesión especial convocada para intentar derribar el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23 del Gobierno nacional. La discusión también incluye proyectos vinculados a la emergencia en discapacidad y al alivio de la morosidad familiar.
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La sesión fue fijada para las 14, pero en los últimos días las posibilidades de éxito se redujeron drásticamente. Tres hechos políticos y judiciales alteraron el escenario: el fallo de la Corte Suprema que reactivó la vigencia de la norma que limita la extranjerización de tierras rurales; el giro del oficialismo, que ahora busca restituir la Ley de Tierras incorporándola al dictamen sobre Inviolabilidad de la Propiedad Privada; y la confirmación de una sesión para el 21 de octubre, con un temario que incluye justamente discapacidad y endeudamiento, puntos de interés para la oposición dialoguista.
El oficialismo ensayó este cambio de estrategia luego de haber derogado la Ley de Tierras a fines de 2023 mediante el propio DNU 70. En la Casa Rosada temen que, si la oposición logra articular una mayoría circunstancial para rechazar el decreto en su conjunto, se produzca un efecto dominó sobre buena parte del andamiaje normativo que sostiene el programa económico y regulatorio del Gobierno.
Qué se juega si cae el DNU 70
En la oposición advierten que, de prosperar el rechazo al DNU, no solo se revertiría la derogación de la Ley de Tierras. También quedarían sin efecto otras medidas clave: la eliminación de la Ley de Alquileres, la modificación del esquema de la Ley de Góndolas, la flexibilización de la Ley de Abastecimiento, la política de cielos abiertos, la desregulación de servicios de telecomunicaciones satelitales y la quita de controles sobre las empresas de medicina prepaga, entre otros puntos.
Consciente de este riesgo, el Gobierno celebró el reciente fallo de la Corte Suprema y avanzó con un dictamen que deja sin efecto el artículo 154 del DNU 70, utilizando como vehículo una ley que llevaba más de dos meses cajoneada en Diputados, pese a contar con media sanción del Senado. El movimiento busca, en los hechos, desactivar parte de la presión política y reducir el incentivo de la oposición para ir por la anulación total del decreto.
Los números ajustados en Diputados
En el tablero legislativo, la oposición aparece hoy con menos margen que semanas atrás. Según admiten en reserva referentes de Unión por la Patria, solo pueden garantizar la presencia de quienes firmaron el pedido de sesión especial: los propios diputados de ese bloque, el Frente de Izquierda, un sector mayoritario de Provincias Unidas, los misioneros de Argentina Federal, algunos legisladores sueltos como el salteño Bernardo Biella, los puntanos de Primero San Luis, además de Marcela Pagano y Natalia de la Sota.
- Estimaciones opositoras ubican el piso de presentes en torno a los 120-123 diputados, por debajo del quórum necesario.
- Buena parte de la oposición dialoguista prefiere esperar a la sesión del 21, donde el temario incluye proyectos acordados.
“Si tenemos que morir con las botas puestas, lo vamos a hacer, y que queden expuestos los que quieren que siga el DNU 70”, afirmó un diputado de Unión por la Patria, que también recordó que “la Justicia no decidió la cuestión de fondo sobre la Ley de Tierras”.
Con este telón de fondo, la jornada legislativa se perfila más como un gesto político de la oposición para fijar posición y forzar definiciones, que como una instancia con chances reales de voltear el DNU 70. El desenlace dependerá de si, a último momento, sectores dialoguistas deciden o no sentarse en sus bancas y habilitar una discusión que, hoy por hoy, el oficialismo busca postergar o encauzar en sus propios términos.

