Cáncer de mama: la detección temprana supera el 90% de posibilidades de curación

El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres y registra unos 22.000 nuevos diagnósticos por año en Argentina. Especialistas remarcan la importancia de la mamografía anual desde los 40 años y de los controles periódicos para detectar la enfermedad en sus etapas iniciales.

Cáncer de mama: la detección temprana supera el 90% de posibilidades de curación

La detección temprana del cáncer de mama eleva por encima del 90% las posibilidades de curación y permite acceder a tratamientos menos invasivos. Por ese motivo, los especialistas ponen el foco en los controles periódicos y, principalmente, en la realización de mamografías.

En Argentina se diagnostican alrededor de 22.000 nuevos casos de cáncer de mama por año. La enfermedad representa casi el 30% de todos los tumores malignos detectados entre las mujeres, con una incidencia de entre 73 y 78 casos cada 100.000 mujeres.

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La doctora Valeria Valko, ginecóloga de OSPEDYC, remarcó la importancia del diagnóstico precoz. “El diagnóstico temprano es fundamental para la recuperación, por lo que se recomienda que todas las mujeres asintomáticas, con estudios clínicos normales y sin antecedentes de la enfermedad, se realicen una mamografía anual a partir de los 40 años”, explicó.

La mamografía, un estudio clave

La mamografía anual constituye uno de los principales pilares para la detección del cáncer de mama, ya que permite identificar lesiones que todavía resultan imperceptibles al tacto. La recomendación general indica realizar el estudio una vez al año desde los 40 años, aunque el médico puede indicar controles más tempranos ante determinados factores de riesgo.

El control ginecológico anual también permite definir qué estudios necesita cada paciente. A su vez, el autoexamen mamario ayuda a conocer el propio cuerpo y advertir posibles modificaciones.

Entre los cambios que requieren atención aparecen los hundimientos o retracciones, modificaciones en el pezón, alteraciones en la piel como enrojecimiento o aspecto de piel de naranja y secreciones espontáneas por el pezón. Sin embargo, el autoexamen funciona como una herramienta complementaria y no reemplaza a la mamografía.

Antecedentes familiares y controles anticipados

Valko explicó que entre el 5% y el 10% de los casos son hereditarios y señaló que los antecedentes familiares requieren una atención particular.

“Aunque entre el 5% y el 10% de los casos son hereditarios, se debe prestar especial atención y consultar al médico si existen familiares de primer grado (madre, hermana, hija) diagnosticadas con cáncer de mama o de ovario antes de los 50 años, casos bilaterales o antecedentes en hombres de la familia”, sostuvo.

En los casos con antecedentes familiares de primer grado, se sugiere comenzar con las mamografías y los estudios de control diez años antes de la edad en la que se detectó el cáncer en el familiar más cercano.

El impacto de los hábitos cotidianos

Además de los controles médicos, la especialista destacó el papel que cumplen determinados hábitos en la reducción del riesgo. Mantener un peso saludable, realizar actividad física, amamantar y evitar el tabaco forman parte de las principales recomendaciones.

“Más allá de los factores genéticos, el estilo de vida juega un rol central. Mantener un peso saludable, realizar actividad física, amamantar y evitar el tabaco reducen el riesgo de manera significativa”, afirmó Valko.

La ginecóloga también hizo hincapié en el consumo de alcohol. “No existe una dosis mínima segura. A partir de solo tres copas por semana, el riesgo aumenta considerablemente debido al daño celular y al incremento de estrógenos que provoca en el organismo”, señaló.

La importancia de la concientización

La concientización constituye otra herramienta para promover el diagnóstico temprano. El lazo rosa, introducido en 1992 por iniciativa de Evelyn Lauder, se convirtió desde entonces en un símbolo internacional vinculado con la enfermedad y con la importancia de realizar los controles de salud.

“La prevención empieza hoy. Si tenés más de 40 años o antecedentes en tu familia, no postergues tu chequeo anual. Consultá con tu médico y reservá tu turno para los controles”, concluyó Valko.

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