Los servicios de emergencia constataron su muerte en el lugar el sábado, luego de que fuera atacado tras descender de una pasarela habilitada para los visitantes e ingresar al recinto de los tigres, cerca de Doncaster.

El Yorkshire Wildlife Park, situado en las inmediaciones de Doncaster, en el norte de Inglaterra, fue escenario de una tragedia el sábado 10 de octubre. William Chapman, un joven de veintitantos años, murió luego de ingresar al recinto de los tigres y ser atacado por uno de los animales.
La Policía de South Yorkshire fue alertada a las 13:35, hora local. Cuando los servicios de emergencia intervinieron, Chapman fue declarado muerto en el lugar, de acuerdo con la información difundida por la BBC.
El joven había estudiado en la Jackie Palmer Stage School, en High Wycombe, y durante su infancia había participado en producciones televisivas de ITV y la BBC. El día del ataque había concurrido solo al parque y, por motivos que todavía son investigados, bajó desde la plataforma elevada destinada a los visitantes e ingresó a una zona restringida.
El tigre involucrado en el ataque es Altai, un ejemplar de Amur, una subespecie amenazada que forma parte de la población del parque. Tras el episodio, las autoridades del establecimiento resolvieron mantener al animal en el lugar.
El parque confirmó que el tigre no será sacrificado
Un día después del hecho, el Yorkshire Wildlife Park expresó sus condolencias a la familia de Chapman y comunicó que Altai se encuentra en buenas condiciones y no será sacrificado por lo ocurrido. Además, la reserva permaneció cerrada durante la jornada para asistir a los trabajadores afectados por la tragedia.
El espacio destinado a los tigres de Amur funciona desde 2011 bajo el nombre “Land of the Tigers”. Tiene una superficie aproximada de 0,4 hectáreas y fue construido especialmente para albergar ejemplares de esa subespecie, de la que se estima que sobreviven alrededor de 500 animales en estado salvaje.
El Yorkshire Wildlife Park había abierto sus puertas dos años antes, en 2009, y está situado unos 280 kilómetros al norte de Londres.
Tras conocerse el episodio, la Fundación Born Free, organización que promueve la eliminación progresiva de los zoológicos, reclamó una “revisión urgente” para determinar de qué manera Chapman consiguió ingresar al sector restringido y reconstruir qué sucedió posteriormente. En paralelo, la investigación policial continúa abierta.
La secuencia fue presenciada por varios visitantes que se encontraban sobre la pasarela destinada al público. Ella Ford, una joven de 24 años oriunda de Moreton, en el condado de Wirral, estaba grabando al tigre momentos antes del ataque cuando advirtió que Chapman comenzaba a trepar las barreras. Según su relato, otra visitante intentó hablar con él, pero no obtuvo respuesta.
“Se tiró y se arrastró frente al tigre, justo donde estaba posado, y se quedó ahí”, relató Ford. Poco después observó cómo el animal tomó al joven mientras este gritaba pidiendo ayuda. La testigo estimó que en ese momento había entre 15 y 20 personas en el sector.
Otro visitante aseguró haber visto previamente a Chapman con auriculares, “caminando de un lado a otro” en las inmediaciones del recinto.
También trascendió una grabación realizada con un teléfono celular, presuntamente perteneciente al propio joven. Las imágenes muestran el interior del recinto mientras Chapman se aproximaba a Altai, que se encontraba sobre una plataforma de madera. La cuenta de redes sociales desde la cual se difundió el material fue eliminada posteriormente.
Karmelle Pelham, de 39 años y residente de Worksop, se encontraba en el parque junto con su familia cuando los empleados ordenaron evacuar el lugar. La mujer contó que escuchó sonidos similares a disparos y posteriormente observó un helicóptero de emergencias sobrevolando el establecimiento, aunque la aeronave finalmente no trasladó a ninguna persona.
Después del episodio, la Policía pidió expresamente que no se compartieran en redes sociales las imágenes que registraron el ataque.
La familia reveló que Chapman sufría una enfermedad mental grave
La familia de Chapman difundió el martes un comunicado en el que informó que el joven padecía desde hacía varios años una enfermedad mental grave y recibía medicación. Sus allegados señalaron que será responsabilidad del forense establecer si esa situación tuvo alguna incidencia en las circunstancias que derivaron en su muerte.
“William era un joven inteligente, afectuoso y encantador a quien su familia quería profundamente”, expresaron sus familiares.
En el mismo comunicado cuestionaron la circulación de imágenes y publicaciones relacionadas con el episodio y advirtieron que “la publicación y difusión de contenido mediático profundamente ofensivo les está causando una gran angustia en un momento de extrema vulnerabilidad”. Por ese motivo, solicitaron respeto y privacidad mientras avanza la investigación.
“Tenemos la esperanza de que las autoridades competentes hagan todo lo posible por esclarecer por qué nuestro maravilloso hijo hizo lo que hizo”, concluyeron.
Ed Miliband, secretario de Relaciones Exteriores y diputado por Doncaster North, también se refirió públicamente a la tragedia. “Estoy muy entristecido y envío mis más sentidas condolencias a la familia”, manifestó al diario británico The Guardian. Además, destacó la actuación de los servicios de emergencia y de los trabajadores del parque.

