El índice que mide la desconfianza sobre la deuda argentina vuelve a encender alertas

NewsITe
El riesgo país de la Argentina volvió a ubicarse por encima de los 600 puntos básicos y quebró así la racha de siete ruedas consecutivas por debajo de ese umbral, en una jornada condicionada por el mal clima financiero internacional y la persistente incertidumbre económica local.
De acuerdo con el indicador que elabora el banco de inversión JP Morgan, el riesgo país avanzó cinco unidades y se posicionó en torno de los 602 puntos, lo que representa una suba diaria cercana al 0,8%. Pese a este repunte, en lo que va de octubre aún acumula una leve baja de 0,8%, aunque en el balance del año exhibe un incremento superior al 5%, reflejo de la fragilidad macroeconómica y las dudas en torno a la sostenibilidad de la deuda.
El deterioro en la cotización de los bonos soberanos explica buena parte del movimiento del índice. Las principales especies en dólares muestran pérdidas de hasta 1%, como el AL41D, lo que empuja al alza al riesgo país y consolida valores todavía muy elevados en comparación con otros mercados emergentes de la región.
Golpe externo: caída en Wall Street y presión por la inflación de EE.UU.
El contexto internacional tampoco ofrece alivio. En Nueva York, los tres principales índices bursátiles operan en baja: el Nasdaq cae alrededor del 2%, el S&P 500 retrocede en torno del 1,2% y el Dow Jones se deprime cerca del 0,4%. Detrás de este desempeño se encuentra la sorpresa inflacionaria en Estados Unidos y el consecuente temor a que la Reserva Federal mantenga por más tiempo una política monetaria restrictiva.
En septiembre, el índice de precios al consumidor estadounidense se vio impulsado por la suba de los costos energéticos, en buena medida asociada a la reactivación del conflicto en Medio Oriente. La inflación interanual se ubicó por encima del 3,6% que preveían los analistas y avanzó tres décimas respecto de agosto, desde el 3,4%, encendiendo luces amarillas en los mercados globales.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street (ADRs) acompañan el mal humor externo y registran retrocesos de hasta el 3% en el promedio de la rueda. Solo algunos papeles como Telecom, con una mejora cercana al 1,6%, e YPF, con un avance de alrededor de 1,7%, logran escapar del terreno negativo, sostenidos por factores sectoriales puntuales.
Mercado local en guardia: bonos, Merval y licitación clave del Tesoro
En la plaza doméstica, el índice S&P Merval cede aproximadamente 0,4% y se ubica en torno de los 2.856.659 puntos, mientras que varias acciones líderes de la Bolsa porteña muestran caídas que superan el 2%. La combinación de volatilidad externa, dudas sobre el ritmo de la desinflación local y expectativas políticas mantiene a los inversores en modo defensivo.
La atención del mercado se concentra además en la licitación de deuda que afronta hoy el Tesoro nacional, donde se buscará renovar vencimientos por unos $4,86 billones. El menú de instrumentos incluye un bono con vencimiento en enero de 2027 y otros tres títulos cuyos pagos principales se efectuarán después de octubre del año próximo, incorporando de manera explícita el denominado riesgo electoral en la curva de rendimientos.
Analistas financieros consultados señalan que el resultado de esta colocación será clave para medir el apetito inversor por la deuda en pesos y la capacidad del Gobierno de estirar plazos sin convalidar tasas aún más altas. Un buen nivel de renovación permitiría descomprimir presiones cambiarias y dar algo de aire al frente fiscal; en cambio, un desempeño débil podría traducirse en mayor volatilidad en los dólares financieros y en nueva presión sobre el riesgo país.
El regreso del riesgo país por encima de los 600 puntos confirma que la Argentina sigue bajo la lupa de los mercados, condicionada tanto por los vaivenes internacionales como por sus desafíos macroeconómicos internos.
En este escenario, los operadores prevén jornadas de alta sensibilidad a cualquier novedad vinculada a la política monetaria de Estados Unidos, la evolución del conflicto en Medio Oriente y las señales que emita el equipo económico local en materia fiscal, cambiaria y de deuda. La capacidad oficial para encauzar expectativas será determinante para que el riesgo país pueda retomar una senda descendente sostenible.

