Flávio Bolsonaro apoya reducir la jornada laboral en Brasil

El giro de Flávio Bolsonaro en plena campaña presidencial

NewsITe

En la recta final hacia el balotaje presidencial en Brasil, el senador Flávio Bolsonaro, candidato opositor que enfrentará a Luiz Inácio Lula da Silva, respaldó públicamente la reforma constitucional que reduce la jornada laboral a 40 horas semanales y establece cinco días de trabajo por semana.

El cambio de postura llamó la atención en el escenario político brasileño, ya que el hijo del expresidente Jair Bolsonaro había sido crítico de la iniciativa meses atrás, según recuerdan medios internacionales consultados por la Agencia Noticias Argentinas. La propuesta, conocida popularmente como el fin del esquema “6×1”, elimina el modelo de seis días de trabajo por uno de descanso, que aún se mantiene en numerosos sectores de la economía del país vecino.

La medida se debatía este miércoles en sesión plenaria del Senado brasileño, luego de haber sido aprobada en mayo por la Cámara de Diputados con un amplio respaldo: 472 votos a favor y apenas 22 en contra. Analistas laborales señalan que, de consolidarse, la reforma implicaría una reconfiguración de la organización del trabajo, en línea con tendencias globales que buscan mejorar la calidad de vida y la productividad a través de jornadas más acotadas.

Un apoyo clave en medio de la disputa con Lula

El anuncio de Flávio Bolsonaro llega a tan solo doce días de la segunda vuelta electoral, en la que se enfrentará al actual presidente Lula da Silva. El candidato opositor llega al balotaje con ventaja inicial tras haberse impuesto en la primera vuelta y sostenerse en niveles competitivos en las principales encuestas.

En este contexto, su respaldo a la reducción de la jornada laboral es leído como un gesto hacia los trabajadores urbanos y sectores de clase media que reclaman mejores condiciones de empleo, sin que ello implique, según sus defensores, una merma significativa en la actividad económica.

Visita a Jair Bolsonaro y promesa de indulto

En paralelo a la discusión parlamentaria, Flávio Bolsonaro visitó en las últimas horas a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de cárcel bajo régimen de prisión domiciliaria. De acuerdo con el diario El País de Madrid, el candidato se comprometió a indultarlo en caso de llegar a la presidencia.

La promesa de indulto refuerza el vínculo político y simbólico con el bolsonarismo más duro, que sigue teniendo un peso considerable en la base electoral conservadora brasileña. Para parte del electorado, la figura de Jair Bolsonaro continúa siendo una referencia de orden y seguridad, mientras que para sus críticos representa un retroceso institucional y una amenaza para la democracia.

La discusión sobre la jornada laboral y el futuro judicial de Jair Bolsonaro se entrelazan con la definición del rumbo político de Brasil para los próximos años.

De este modo, la campaña hacia el balotaje combina propuestas laborales de alto impacto social con fuertes gestos hacia el núcleo duro del electorado conservador, en una disputa cerrada que será seguida con atención desde la región y el mundo.

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