La producción mexicana “El habitante” incluye una escena en la que un noticiero anuncia el fallecimiento de un Papa llamado León XIV, después de permanecer internado. La coincidencia volvió a viralizarse tras la operación por cáncer de pulmón a la que fue sometido el actual pontífice. El director explicó cómo surgió el nombre.

Una película de terror estrenada en 2017 volvió a generar repercusión internacional por una inquietante coincidencia con la actualidad del Vaticano. Se trata de El habitante, una producción mexicana que, ocho años antes de la elección de Robert Francis Prevost como papa León XIV, incluyó una escena en la que se anunciaba la muerte de un pontífice con ese mismo nombre.
El fragmento comenzó a circular nuevamente en las redes sociales después de que el actual líder de la Iglesia católica fuera sometido a una intervención quirúrgica por un cáncer de pulmón en el Policlínico Gemelli de Roma.
La coincidencia llamó especialmente la atención porque, además del nombre, la película presenta a un Papa que fallece como consecuencia de complicaciones cardiopulmonares después de permanecer hospitalizado.
La escena que sorprendió a miles de usuarios
En los primeros minutos de El habitante, un televisor transmite un noticiero ficticio que informa sobre el fallecimiento del papa León XIV.
Según el relato cinematográfico, el pontífice muere a causa de una septicemia y un colapso cardiopulmonar irreversible, luego de haber permanecido internado durante varios días.
La escena fue escrita cuando Francisco todavía estaba al frente de la Iglesia católica y Robert Prevost aún no había sido elegido como su sucesor.
El paralelismo adquirió mayor notoriedad después de conocerse que el actual León XIV, de 71 años, debió ser operado para extirparle parte del pulmón derecho debido a un tumor maligno.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre la ficción y la realidad: el pontífice se encuentra con vida y, según la información difundida por el Vaticano, evoluciona favorablemente después de la intervención.
Qué dijo el director sobre la coincidencia
La película fue escrita y dirigida por el cineasta uruguayo Guillermo Amoedo, quien explicó que la elección del nombre León XIV no respondió a una supuesta capacidad de anticipar acontecimientos futuros.
El realizador contó que escribió el guion en 2015 y que, para construir la historia, investigó distintas referencias religiosas y documentos históricos.
Entre las fuentes consultadas mencionó las profecías atribuidas a San Malaquías y a Santa Hildegarda de Bingen, además de teorías apócrifas sobre el futuro de la Iglesia y antecedentes relacionados con los antipapas.
A partir de esa investigación decidió utilizar el nombre León XIV para el pontífice ficticio.
La explicación del director descarta que existan elementos comprobables para considerar la escena como una predicción. Se trata de una coincidencia entre una decisión creativa adoptada años atrás y acontecimientos posteriores.
De qué trata la película
El habitante es una producción mexicana de terror y suspenso presentada en el Festival de Sitges en 2017.
La historia sigue a tres hermanas que ingresan a la vivienda de un senador corrupto con la intención de robar dinero. Sin embargo, durante el asalto descubren que la hija del político permanece encerrada en un sótano, atada a una cama.
Cuando intentan liberarla, descubren que la joven está poseída por una entidad demoníaca, lo que desencadena una serie de acontecimientos vinculados con exorcismos y secretos familiares.
La película está protagonizada por María Evoli, Vanesa Restrepo y Carla Adell, junto con Gabriela de la Garza y Flavio Medina.
Una coincidencia que volvió a cobrar actualidad
La escena ya había generado comentarios en mayo de 2025, cuando Robert Prevost fue elegido Papa y decidió adoptar el nombre León XIV.
Sin embargo, la reciente operación del pontífice volvió a colocar a la película en el centro de la conversación digital.
Otro detalle señalado por los usuarios es la aparición de una bandera de Perú en el estudio televisivo ficticio, país donde el actual Papa desarrolló buena parte de su trayectoria religiosa.
Aunque las similitudes despertaron numerosas especulaciones, no existe evidencia de que la película haya anticipado acontecimientos reales.
Por ahora, el paralelismo entre la ficción cinematográfica y la actualidad del Vaticano constituye una llamativa coincidencia que volvió a despertar el interés por una producción estrenada hace casi una década.

