Dos fuertes terremotos de magnitud 6,7 y 6,8 sacudieron el océano Atlántico en pocas horas

Los movimientos se registraron este martes en la dorsal mesoatlántica, entre África y Sudamérica, con una diferencia de poco más de seis horas. Ambos tuvieron una profundidad de 10 kilómetros. Las autoridades descartaron una amenaza de tsunami para las costas del Caribe y no se reportaron víctimas ni daños materiales.

Dos fuertes terremotos de magnitudes 6,7 y 6,8 se registraron este martes 13 de octubre en el océano Atlántico, en una zona ubicada entre los continentes africano y sudamericano. Los movimientos ocurrieron con poco más de seis horas de diferencia y fueron confirmados por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

El primer sismo alcanzó una magnitud de 6,7 y se produjo a las 5:44, hora universal coordinada (UTC), con epicentro en la dorsal mesoatlántica central. Según los registros oficiales, tuvo una profundidad de apenas 10 kilómetros.

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Posteriormente, a las 12:23 UTC, se produjo un segundo movimiento de mayor intensidad, que alcanzó una magnitud de 6,8 y tuvo su epicentro en la misma región oceánica, también a 10 kilómetros de profundidad.

A pesar de la magnitud de ambos fenómenos, no se reportaron víctimas ni daños materiales, debido a que los epicentros se localizaron lejos de zonas pobladas.

Descartaron una amenaza de tsunami

Tras el segundo terremoto, los organismos internacionales de vigilancia evaluaron la posibilidad de que se produjeran olas de gran tamaño como consecuencia del desplazamiento del fondo marino.

El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico informó que, de acuerdo con los datos disponibles, el movimiento de magnitud 6,8 no representaba una amenaza para las costas del Caribe.

Por su parte, el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos descartó riesgos para la costa este estadounidense y las regiones costeras de Canadá comprendidas en su evaluación.

El USGS asignó a ambos terremotos una alerta verde, categoría que indica una baja probabilidad de víctimas y pérdidas económicas significativas.

Por qué se producen terremotos en el Atlántico

Los dos movimientos ocurrieron en la dorsal mesoatlántica, una extensa cordillera submarina que atraviesa el océano Atlántico de norte a sur.

Esta formación geológica se encuentra en una zona donde las placas tectónicas se separan lentamente, permitiendo el ascenso de material del interior de la Tierra y la formación de nueva corteza oceánica.

El movimiento constante de las placas genera tensiones que pueden liberarse repentinamente y provocar terremotos de distinta magnitud.

Aunque la mayoría de estos fenómenos ocurre lejos de las costas, algunos pueden alcanzar magnitudes elevadas y requieren seguimiento por parte de los organismos especializados.

¿Pueden estos sismos provocar otros terremotos?

La proximidad temporal entre ambos movimientos despertó el interés de especialistas en geofísica, que analizan la posibilidad de que un terremoto influya sobre la actividad de fallas cercanas.

El geofísico Stefan Burns describió la secuencia como un fenómeno conocido como «doblete», caracterizado por la ocurrencia de dos terremotos importantes en una misma región y en un período relativamente breve.

El especialista también planteó la posibilidad de que grandes movimientos tectónicos puedan influir sobre otras fallas, aunque esa hipótesis no permite anticipar nuevos terremotos.

De hecho, el USGS advierte que actualmente no existe un método científico capaz de predecir con precisión cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un terremoto.

Por el momento, los dos movimientos registrados en el Atlántico central no provocaron consecuencias conocidas sobre poblaciones costeras, aunque sus características continúan siendo objeto de análisis científico.

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