FIFA salió al cruce de versiones sobre un presunto pago oculto

NewsITe
La FIFA negó de manera categórica la existencia de un segundo cobro secreto a favor de su presidente, Gianni Infantino, vinculado a la organización del último Mundial, luego de que surgieran nuevas versiones periodísticas que cuestionaban la transparencia financiera del ente rector del fútbol mundial.
A través de un comunicado oficial difundido en Buenos Aires, voceros del organismo con sede en Zúrich aseguraron que todas las compensaciones económicas que percibe Infantino son fijadas y revisadas anualmente por el Subcomité de Compensaciones independiente, tal como establecen los estatutos de la institución y las normas de buen gobierno corporativo.
Desde la entidad remarcaron que “toda la información relativa a salarios, beneficios y acuerdos contractuales de los dirigentes se encuentra debidamente reportada” en los balances, y que no existe ningún pago paralelo por fuera de lo consignado en la documentación financiera oficial.
Auditorías externas y foco en la agenda deportiva
En el mismo texto, la FIFA subrayó que sus estados contables son auditados de forma periódica por empresas externas e independientes, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las normativas fiscales en Suiza, Estados Unidos y otros países en los que la organización tiene obligaciones tributarias.
Las autoridades insistieron en que no hubo violaciones a sus estatutos ni omisiones deliberadas en los reportes financieros que se presentan de manera habitual. En paralelo, la cúpula del organismo prefirió poner el eje en la próxima reunión del Consejo de la FIFA, donde se analizarán nuevas medidas para consolidar el crecimiento global del fútbol tras el impacto económico y deportivo del último Mundial.
Cruce con la prensa y puja política en el fútbol internacional
La aclaración pública se produjo luego de la publicación de un informe del medio estadounidense The Times, que ponía bajo la lupa “los mecanismos de control interno” y la “transparencia financiera” de la federación. La FIFA desestimó esos señalamientos y defendió sus procesos de gobernanza, que fueron reformulados en los últimos años tras los escándalos de corrupción que golpearon a la dirigencia anterior.
- El informe periodístico cuestionó el nivel de supervisión sobre los ingresos del presidente.
- La FIFA respondió que todas las retribuciones son aprobadas por un organismo independiente.
- Los balances son sometidos a auditorías externas con alcance internacional.
En paralelo a esta polémica, el escenario político del fútbol mundial continúa en movimiento. Nasser Al-Khelaïfi, presidente del París Saint-Germain y dirigente de peso en la UEFA, descartó públicamente cualquier candidatura para competir con Infantino en las próximas elecciones de la FIFA. Desde Copenhague, el catarí sostuvo que no tiene “ambiciones políticas” ni interés en disputar el liderazgo del organismo.
“No poseo ningún interés político ni ambición personal para asumir el liderazgo del fútbol internacional”, afirmó Nasser Al-Khelaïfi al ser consultado por una eventual candidatura.
Mientras tanto, la UEFA sigue en la búsqueda de un candidato de consenso que pueda aglutinar apoyos de las federaciones europeas, en un contexto donde se discute el peso de cada confederación en las decisiones estratégicas de la casa matriz del fútbol. Al-Khelaïfi, por su parte, mantendrá sus actuales funciones en el club parisino y en la dirigencia continental, concentrado en la gestión deportiva y alejado, al menos por ahora, de la contienda electoral en la FIFA.

