El río alcanzó este martes los 2,46 metros frente a las costas nicoleñas y registró un aumento de un centímetro en 12 horas. Mientras en la zona la variación todavía es moderada, la fuerte crecida en distintos puntos de las cuencas del Paraná y Uruguay mantiene en alerta a productores ganaderos por el posible avance del agua sobre islas y campos bajos.

La evolución de los ríos Paraná y Uruguay comenzó a generar preocupación en distintas zonas del Litoral, donde el incremento de los niveles obliga a seguir con atención la situación de la ganadería desarrollada en islas y terrenos bajos. En San Nicolás, el río Paraná alcanzó este martes 13 de octubre una altura de 2,46 metros, con una suba de un centímetro durante las últimas 12 horas.
El comportamiento registrado frente a la costa nicoleña sigue siendo moderado. Una situación similar se observa en Ramallo, donde el río llegó a 2,19 metros y también aumentó un centímetro, mientras que en San Pedro alcanzó los 1,93 metros, con una suba de tres centímetros.
La situación cambia a medida que se avanza hacia sectores superiores de la cuenca. En Corrientes, por ejemplo, el Paraná se encontraba en 5,32 metros, mientras que en Barranqueras, Chaco, alcanzaba los 5,27 metros. Más al norte, algunas estaciones mostraban incrementos considerablemente mayores y niveles que obligaron a reforzar el seguimiento.
La ganadería de islas, bajo seguimiento
El principal impacto productivo de una eventual crecida se concentra sobre la ganadería que utiliza islas, bañados y campos bajos para el pastoreo. A medida que aumenta el nivel del agua, se reduce la superficie disponible y los productores deben evaluar con anticipación el traslado de los animales hacia terrenos más elevados.
El movimiento de hacienda desde las islas supone además una operación compleja. Requiere transporte, lugares disponibles para recibir los rodeos y una planificación previa para evitar que el avance del agua complique accesos o deje animales aislados.
En distintos sectores del Litoral ya comenzaron movimientos preventivos. En Entre Ríos, productores redujeron la cantidad de animales en las islas y comenzaron a retirar hacienda ante la posibilidad de que el Paraná continúe aumentando durante los próximos meses.
La preocupación no está vinculada solamente con la altura alcanzada actualmente, sino con la evolución que pueda tener la cuenca durante las próximas semanas. Los aportes de agua desde los tramos superiores terminan trasladándose progresivamente río abajo, por lo que las estaciones ubicadas sobre el Paraná son seguidas de manera permanente.
El Uruguay presenta los niveles más comprometidos
La situación es más delicada en algunos puntos del río Uruguay. Paso de los Libres registró este martes 9,29 metros y se encontraba por encima de su nivel de evacuación, establecido en 8,50 metros. En Concordia, el río alcanzó los 11,30 metros y se mantenía en estado de alerta creciente.
También se registraron valores elevados en Santo Tomé, Garruchos, Alvear, La Cruz y Yapeyú. En otros puntos de Entre Ríos, en cambio, el agua había comenzado a estabilizarse o descender.
El Instituto Nacional del Agua mantiene activo su sistema de alerta hidrológica de la Cuenca del Plata y el seguimiento específico de las islas del Delta del Paraná. Los informes y pronósticos permiten observar cómo se trasladan las variaciones registradas aguas arriba y anticipar posibles efectos sobre las poblaciones ribereñas y la actividad productiva.
Por el momento, los registros de San Nicolás muestran un crecimiento leve y no representan el escenario de alerta que atraviesan otros sectores de las cuencas. Sin embargo, la evolución aguas arriba mantiene el foco sobre el Paraná y obliga a seguir los próximos registros, particularmente por el impacto que una crecida sostenida podría generar sobre las zonas de islas y campos bajos.

