Reino Unido habilita explotación petrolera en Malvinas

Autorizan el desarrollo del yacimiento Sea Lion en el Atlántico Sur

NewsITe

El Gobierno del Reino Unido autorizó el avance de un ambicioso proyecto de explotación petrolera en la cuenca norte de las Islas Malvinas, decisión que vuelve a tensionar la ya delicada relación diplomática con la Argentina. La medida, aprobada por el secretario de Relaciones Exteriores británico, Ed Miliband, habilita el desarrollo del yacimiento Sea Lion, considerado uno de los más prometedores del Atlántico Sur.

De acuerdo con la información difundida por medios británicos, entre ellos el diario The Telegraph, la autorización fue comunicada a las empresas involucradas, aunque todavía no fue formalizada públicamente por el Gobierno de Londres. El proyecto está liderado por la compañía israelí Navitas Petroleum, asociada con la firma británica Rockhopper, ambas con historial de actividades de exploración offshore.

Desde Buenos Aires, la decisión se conoce en un contexto de fuerte rechazo del gobierno argentino a cualquier iniciativa de explotación de recursos naturales en el área bajo disputa de soberanía. El presidente Javier Milei ya había lanzado un ultimátum político y anunció la intención de llevar el caso ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con el objetivo de frenar los avances en la zona. Sin embargo, estas gestiones no impidieron que el Reino Unido siguiera adelante con el permiso.

Detalles del proyecto Sea Lion y sus proyecciones

Según las estimaciones preliminares difundidas por las empresas, Sea Lion podría comenzar a producir crudo a partir del próximo año. Las proyecciones hablan de una capacidad de hasta 180.000 barriles diarios una vez alcanzada la etapa plena de explotación, lo que convertiría al yacimiento en un polo energético de relevancia estratégica para el Reino Unido.

El área se ubica aproximadamente a 240 kilómetros al norte de las islas, en aguas de unos 500 metros de profundidad. Navitas inició las perforaciones exploratorias a comienzos de este año y el plan contempla el desarrollo de 23 pozos en el sector norte del campo. La ingeniería del proyecto incluye la utilización de dos buques de producción, almacenamiento y descarga, desde donde se procesará el crudo y se coordinará su transporte hacia otros destinos.

La autorización se encuadra en la Ordenanza de Minerales Costa Afuera de las Malvinas de 1994, normativa que regula la exploración y explotación de hidrocarburos en las aguas que rodean al archipiélago. Este marco legal otorga al gobernador de las islas la facultad de conceder licencias de exploración y producción, siempre con el consentimiento del secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido.

La decisión también genera controversias en la política interna británica. Andrew Bowie, responsable de Energía del Partido Conservador en la oposición, respaldó el avance de Sea Lion pero cuestionó la aparente contradicción del oficialismo. Recordó que el propio Ed Miliband, cuando ocupó el cargo de secretario de Energía, promovió la restricción de nuevas exploraciones de petróleo y gas en el Mar del Norte, una postura ambientalmente más restrictiva.

  • Autorizan el desarrollo de un yacimiento con potencial de 180.000 barriles diarios.
  • El proyecto está encabezado por Navitas, junto a la británica Rockhopper.
  • Se reaviva el conflicto diplomático por la soberanía de Malvinas.
  • Crece la discusión interna en el Reino Unido por la política energética.

“¿Por qué Ed Miliband, el hombre que bloqueó las perforaciones en el Mar del Norte, está dispuesto a permitirlas en el Atlántico Sur, pero no frente a las costas de Escocia?”, cuestionó Andrew Bowie, referente energético del Partido Conservador.

En la Argentina, la cuestión Malvinas forma parte de una política de Estado que rechaza cualquier explotación unilateral de recursos naturales en el área en disputa. La habilitación del proyecto Sea Lion, en este contexto, no sólo agrega un capítulo al conflicto histórico por la soberanía, sino que además anticipa nuevos cruces diplomáticos en foros internacionales y organismos multilaterales.

Mientras tanto, las empresas petroleras avanzan en la ingeniería financiera y técnica para poner en marcha el yacimiento, en un escenario global marcado por la transición energética y el debate sobre el futuro de los combustibles fósiles.

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