La Justicia levanta la prohibición de visitas al exmandatario

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La Corte Suprema de Brasil autorizó la reanudación de las visitas del candidato presidencial Flávio Bolsonaro a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria en Brasilia. La decisión llega tras el vencimiento de una sanción de 90 días impuesta por el máximo tribunal por violación de las condiciones judiciales.
El fallo, firmado por el magistrado Alexandre De Moraes, relator de la causa, establece que el período de suspensión fijado el 17 de julio quedó plenamente cumplido y que, durante ese lapso, no se registraron nuevos incidentes que justificaran extender la medida. La Procuraduría General de la República respaldó la decisión al señalar que no encontró indicios de nuevos incumplimientos por parte del senador.
De acuerdo con la resolución, las visitas de Flávio Bolsonaro se retomarán bajo los mismos horarios, controles y protocolos de seguridad establecidos anteriormente. Sin embargo, se mantiene una condición clave: queda expresamente prohibido utilizar esos encuentros para fines políticos o electorales, así como difundir manifiestos o declaraciones, ya sea de forma directa o a través de terceros, por cualquier medio de comunicación o red social.
Cómo se originó la sanción de 90 días
La restricción inicial se remonta a julio, cuando el Supremo Tribunal Federal consideró que Flávio Bolsonaro violó las condiciones impuestas a su padre al leer, en una transmisión en vivo por redes sociales, una carta escrita por el exmandatario. Para la Justicia, ese episodio constituyó un intento de sortear la prohibición que pesa sobre Jair Bolsonaro de emitir mensajes públicos, incluso mediante intermediarios.
El castigo supuso la suspensión temporal del régimen de visitas, lo que generó tensión en la familia Bolsonaro y fue capitalizado políticamente por sus aliados, que denunciaron una supuesta “persecución judicial”. Pese a esas críticas, el tribunal mantuvo la sanción hasta que se cumplió íntegramente el plazo de 90 días.
Impacto en la campaña y promesa de indulto
La restitución de las visitas se da en un contexto de alta sensibilidad política en Brasil. Flávio Bolsonaro compite en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el 25 de octubre, frente al actual jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva. El contacto con su padre, figura central del bolsonarismo, se considera clave para mantener cohesionada a su base electoral en la recta final de la campaña.
Jair Bolsonaro cumple en su residencia en Brasilia una condena de 27 años de prisión, dictada en septiembre de 2025, tras ser hallado culpable de intentar un golpe de Estado para mantenerse en el poder luego de haber sido derrotado en las elecciones de 2022. Su situación judicial se convirtió en uno de los ejes del debate político y en un símbolo para sus seguidores, que sostienen que fue víctima de una ofensiva institucional.
En ese marco, Flávio Bolsonaro reiteró que, si se impone en las urnas, indultará a su padre apenas asuma la Presidencia el próximo 5 de enero. También adelantó que buscará impulsar la destitución de Alexandre De Moraes, el magistrado que instruyó el proceso contra Jair Bolsonaro. Estas promesas profundizan la polarización en el país y abren interrogantes sobre la futura relación entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial in caso de un eventual triunfo del candidato del Partido Liberal (PL).
La decisión del Supremo, que devuelve el régimen ordinario de visitas, se da en medio de una campaña marcada por la polarización y el peso político de la figura de Jair Bolsonaro, aún fuera del poder pero en el centro de la escena judicial y electoral.

